Nueva York — Las autoridades de Salud de Estados Unidos se han declarado en alerta, ante el incremento de casos de diabetes tipo 2 en el país. Los informes oficiales se refieren a una amenaza de grandes proporciones que pone en estado de emergencia la salud pública, tanto así que ya se habla del surgimiento de una epidemia. Los más afectados son los niños y los miembros de las minorías, en particular la hispana.
Estudios médicos aseguran que los latinos tienen dos veces más riesgos de sufrir la enfermedad que personas de cualquier otra raza. La biabetes ocupa el primer lugar entre los problemas de salud que afectan a los hispanos en este país.
La diabetes tipo 2 es una enfermedad crónica que no tiene cura. Se caracteriza por la incapacidad del cuerpo de producir o utilizar adecuadamente la insulina, una hormona producida por el páncreas que regula los niveles de azúcar (energía) en el organismo. Si no se trata a tiempo con ejercicios, dietas y medicamentos, la diabetes puede causar alta tensión arterial, ataques cardíacos, apoplejías, deficiencias renales, ceguera, amputaciones, y hasta la muerte.
Según la Asociación Americana de la Diabetes, 2 millones de hispanos padecen de diabetes tipo 2 (10.2% de todos los latinos en EE.UU.), y lo más grave es que de ellos la mitad, o cerca de un millón, no saben que están enfermos.
Las comunidades en mayor riesgo son los puertorriqueños con el 26% de los casos, los mexicanos con 24% y los cubanos con 16%. Se cree que en general uno de cada cuatro latinos mayores de 45 años tiene diabetes.
Aunque no existen estudios científicos que indiquen las causas exactas por las cuales los hispanos son más propensos a desarrollar esta enfermedad, algunos especialistas creen que se debe a un componente hereditario y genético.
Otra causa principal de riesgo, según explica Lorena Drago, directora del Programa de Educación sobre Diabetes en el Hospital Lincoln de El Bronx, es la mala nutrición de muchos latinos.
“Cuando llegamos a este país los alimentos son muy baratos por eso se consume más a bajo precio, pero tenemos que reducir las porciones. En cuanto a la calidad, encontramos las bebidas gaseosas, que contienen mucha azúcar, que son consumidas en bastante cantidad por los niños, y eso tiende a aumentar la obesidad”, explica la experta.
Drago, quien es nutricionista, aconseja tratar de cocinar en la casa y no comprar alimentos en la calle, porque éstos tienen más sal y grasa y vienen en porciones más grandes. “Nuestra dieta latina es muy rica y saludable. Por ejemplo, los frijoles o las abichuelas son excelente fuente de nutrición. El arroz, si no es integral, que se coma en porciones pequeñas. Las tortillas tienen que ser de maíz o de harina integral, y que no se coman 10 sino solo 2”, aconseja.
“Tenemos también frutas muy ricas y saludables como el mango, la lechosa y la piña. Y, lo más importante es usar menos grasa cuando cocinemos; menos aceite”, agrega la dietista.
También hay que tomar en cuenta, según los estudios, el sedentarismo y la falta de ejercicios. Muchos hispanos pasan el tiempo sentados viendo la televisión o en la computadora, lo que no ayuda al metabolismo, y eso los lleva a desarrollar diabetes. Otro gran riesgo es el fumar cigarrillos.
En la mayoría de los casos, las personas no presentan síntomas, por eso a la diabetes se le conoce como una “enfermedad silenciosa”. Muchos se enteran que están enfermos cuando ya es demasiado tarde.
Los síntomas más comunes —explica Drago— son “la sed excesiva, lo que conlleva a tomar mucho líquido y luego orinar mucho; el cansancio; se pierde peso aún sin hacer dietas, y la persona se siente diferente a como se sentía antes”.
Como no siempre ocurren estas señales, o las mismas no son severas, Drago recomienda mantener un control con un médico, porque “sólo con un examen de sangre se diagnostica la diabetes”.
Expertos han mostrado su preocupación ante el hecho de que la diabetes se está convirtiendo en un gran problema económico dentro de la comunidad latina. Los hispanos en EE.UU. son jóvenes, y cuando comienzan a quedar incapacitados, su nivel de productividad y su futuro se ven comprometidos. Es muy trágico ver mucha gente latina de 42 año quedando ciega, sin piernas, con hijos que mantener, o gente que le está dando ataques del corazón a los 32 años. Además muchos hispanos en este país no tienen seguro médico, lo que agrava la situación.
En Estados Unidos hay aproximadamente 24 millones de personas con diabetes tipo 2, lo que equivale al 8% de la población. Desafortunadamente, 6.2 millones (o casi un tercio) no saben que la padecen. Según la Asociación Americana de la Diabetes, otros 57 millones de estadounidenses, o uno de cada cinco, tiene pre-diabetes, lo cual los ubica ante un riesgo mayor de tener diabetes tipo 2.
Se estima que cada año mueren más de 230,000 personas por complicaciones causadas por la diabetes, que es la quinta causa de defunciones en el país. Además, por los gastos que ocasiona en cuidados médicos, la enfermedad representa más del 14% del presupuesto nacional de salud. Estas estadísticas han llevado al Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) a calificar a la diabetes como “una epidemia”.
El CDC asegura que el causante principal de los elevados niveles de diabetes en el país es el alto índice de obesidad entre la población estadounidense. Se ha calculado que uno de cada cinco personas en EE.UU. padece de obesidad o exceso de grasa en el cuerpo.
El próximo 23 de marzo se celebrará el vigésimosegundo Día de Alerta Anual de la Asociación de la Diabetes de EE.UU., ocasión que se aprovecha para concientizar sobre la enfermedad. Los especialistas recomiendan visitar a un médico con regularidad, mantener una nutrición balanceada, hacer ejercicios regularmente y tomar sin falta medicinas.
Recuerde, aunque este trastorno no tiene cura aún, se puede controlar y la persona que lo padece puede llevar una vida normal.
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