República Digital - Indotel Anuncio

06 de mayo del 2021

Opinión

Accidentes de tránsito: incongruencia entre causas y acciones

Los accidentes de tránsito se han convertido desde hace un buen tiempo en un problema de salud pública así como social. Esto por la alta morbimortalidad que producen, y por el daño a las familias y la sociedad en general, ya que afecta a la población económicamente activa, siendo la primera causa de muerte entre […]




Los accidentes de tránsito se han convertido desde hace un buen tiempo en un problema de salud pública así como social. Esto por la alta morbimortalidad que producen, y por el daño a las familias y la sociedad en general, ya que afecta a la población económicamente activa, siendo la primera causa de muerte entre los 15 y 40 años, sin contar con los miles y miles de discapacitados permanentes ni los que mueren tiempo después como consecuencia de los traumatismos recibidos; el desamparo de las familias, el número de huérfanos, viudas y madres solteras (la población masculina es la más afectada). Por los años productivos y expectativas de vidas perdidas el costo para la sociedad, calculando todo lo anterior, en República Dominicana bordea los 50 mil millones de pesos al año. Se conocen las causas, unas atribuidas a los conductores: impericia; no observación de las normas de tránsito; el exceso de velocidad; el consumo de alcohol y otras sustancias psicoactivas; el uso de celulares mientras se maneja, fatiga o sueño, etc. El no uso de cascos protectores y cinturones de seguridad agrava las consecuencias de los accidentes. Por otro lado, las condiciones de las vías de tránsito: mala o ninguna iluminación; mal estado del pavimento; construcciones técnicamente incorrectas, sin la inclinaciones pertinentes, señalizaciones ausentes o deficientes, cantidad innecesaria e injustificada de los llamados “policías acostados”, etc. Causas atribuidas a las condiciones del tiempo (lluvia, inundaciones, neblina); deslizamiento de tierra, animales en las vías, y otras. Por último, pero no menos importante, las condiciones de los vehículos para transitar: Si mecánicamente están aptos, el sistema de frenos, las llantas o gomas, sistema de enfriamiento,si los dispositivos de protección sirven: bolsas de aire protectoras, cinturones de seguridad, y no sé cuántas otras cosas. De acuerdo a las causales antes expuestas, ¿qué hacemos? En las atribuidas al conductor: ausencia de una campaña de educación constante, permanente en el tiempo, habitual ysistemática, que propicie un cambio de conducta (por lo menos vemos a una empresa privada, Espaillat Motors, con una fluida campaña de educación ciudadana de prevención desde hace un buen tiempo, valga la publicidad). Se inobserva la ley de manera olímpica: se vuelan las luces en rojo, se anda en vía contraria; paradas de buses, taxis y conchos improvisadas. Esto ante la mirada indiferente de las autoridades, sin consecuencias. Con respecto al uso de alcohol y el guía, se hace todo lo contrario: se levanta de manera irresponsable la restricción a los horarios de expendio en las épocas de mayor riego: Semana Santa y Navidad. En el caso de los motoristas y motoconchistas hay que dedicarle un trato aparte; estos sí que andan como chivos sin ley, no tienen ni “fe de bautismo”, sin casco o con él en el codo. Es más, si ven dos en un motor con cascos ambos, cuídense, que la probabilidad de que sean asaltantes es mayor que de motoristas conscientes. Andan con movimientos serpenteantes entre los vehículos a alta velocidad, no es raro verlos con una botella de ron o su fría a pico de botella mientras transitan; y las autoridades “ni para allá voy a mirar”, son “padres de familia” y en “tiempo de votos no se brega con eso”. Las vías han mejorado mucho sobre todo las principales, los ojos de gato ayudan pero se los roban, falta mucho en señalización e iluminación. El control de animales en las vías todavía hay mucho que hacer. Las causas atinentes a la condición de los vehículos solo hay que pensar que la Revista está lejos de ser un instrumento de certificación de la condición óptima de los vehículos tras una adecuada inspección por talleres certificados, es solo un impuesto más. Estamos en la cima en accidentes de tránsito en el mundo, como en otros muchos indicadores negativos. ¿Qué hacemos? Solo allante y movimiento. Contradicciones de las autoridades en este nuestro amado terruño. Para esta época navideña “un operativo para salvar vidas” y a contar muertos. ¿Y el resto del año? ¡Eh!. Por: NELSON RODRIGUEZ MONEGRO.

Noticias destacadas