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14 de abril del 2021

Opinión

Adiós Sonny

César Duvernay. El fallecimiento del reverendo Miguel Antonio Caro Camarena (Sonny), deja un gran vacío, no solo en la comunidad evangélica de la cual fue un destacado miembro, sino en gran parte del cuerpo social de nuestro país en virtud a lo que fueron sus múltiples aportes. Pastor, publicista, motivador y catedrático, así como productor […]




César Duvernay.
El fallecimiento del reverendo Miguel Antonio Caro Camarena (Sonny), deja un gran vacío, no solo en la comunidad evangélica de la cual fue un destacado miembro, sino en gran parte del cuerpo social de nuestro país en virtud a lo que fueron sus múltiples aportes. Pastor, publicista, motivador y catedrático, así como productor de radio y televisión, Sonny sucumbió el pasado domingo a los 75 años ante un paro cardiorespiratorio luego de varios meses de enfermedad y muchos internamientos. Caro fundó en 1984 el Ministerio Vino Nuevo del que estuvo al frente hasta el momento de su deceso y que durante 35 años combinó la prédica con la labor social. Su impronta en la vida secular quedó plasmada a través de su empresa “Fe Publicidad”, de gran incidencia en la década del 70 y posteriormente en la televisión donde fue un desarrollador de los horarios altos, hoy denominados “Late Night”. Y es que a inicios de los años 80 Sonny Caro y Ramón Murray produjeron el programa “Telecine Cristiano” de difusión diaria (lunes a viernes) en horario de 11 pm a 2 de la madrugada, donde proyectaban filmes de temas religiosos y hacían comentarios y exhortaciones pastorales. Algo que para ese entonces fue una novedad pero que abriría la cancha al fortalecimiento, años después, de esa hoy altamente poblada y competitiva franja horaria. Entre 1992 y 1994 fue gobernador del Centro Olímpico Juan Pablo Duarte durante la gestión de Elías Wessin Chávez como secretario de Deportes y quien, al igual que muchas otras figuras de la vida pública, social, política y económica, en su momento fuimos  parte de su feligresía. Formado en las enseñanzas de Dale Carnegie, el reverendo Caro será recordado por la maestría con la supo combinar la exegesis bíblica con la jocosidad y el repentismo. En los años finales de su vida combinaba su labor del púlpito con la de las aulas dada su condición de profesor de la Universidad Evangélica Dominicana. Vehemente, temperamental, divertido, buen conversador, amigo de los amigos y de corazón noble, Sonny partió con el señor. Pero como dice Jesús en Juan 11:25, “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque muera, vivirá”, tenemos la certeza del reencuentro y eso nos reconforta. Paz a su alma y consuelo a su viuda Joselyn,  así como a sus hijos Claudine, David y Patricia.

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