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14 de mayo del 2021

Mundiales

Australia: Un cardenal muy cercano al Papa se presenta ante la Justicia por el caso de supuesto encubrimiento de abusos

En un proceso que se extenderá cuatro semanas y abarcará los testimonios de medio centenar de querellantes y testigos, el cardenal George Pell, número tres del Vaticano y uno de los consejeros más cercanos al Papa , enfrentó hoy una audiencia crucial frente a la justicia australiana para determinar si las acusaciones de encubrimiento de agresiones sexuales […]




En un proceso que se extenderá cuatro semanas y abarcará los testimonios de medio centenar de querellantes y testigos, el cardenal George Pell, número tres del Vaticano y uno de los consejeros más cercanos al Papa , enfrentó hoy una audiencia crucial frente a la justicia australiana para determinar si las acusaciones de encubrimiento de agresiones sexuales en su contra ameritan enviar al prelado a juicio.

Robert Richter, uno de los abogados del purpurado, apenas iniciada la audiencia denunció a las autoridades del estado de Victoria de no haber investigado debidamente las declaraciones de testigos que exculparían al cardenal.

El defensor dijo en la corte que la defensa entregó a la policía 21 declaraciones a favor del cardenal pero que estas no fueron investigadas de manera adecuada.

«Estos documentos son ciertamente relevantes a las presuntas ofensas. Sé que no se ajustan a la acusación porque son exculpatorias pero existen y están en posesión de la policía», dijo Richter.

El prelado, de 76 años, es el clérigo católico de más alto rango en ser acusado de delitos relacionados con el escándalo de abusos sexuales que desde hace años sacude a la Iglesia Católica.

Pell, exarzobispo de Sydney y Melbourne, siempre negó las acusaciones en su contra y se mostró dispuesto a luchar por limpiar su honor.

El cardenal tiene licencia de su cargo como jefe de Finanzas del Vaticano para enfrentar su defensa sobre las acusaciones, que según transcendió remiten a hechos que ocurrieron hace muchos años.

Los detalles y la naturaleza de los incidentes, cómo por ejemplo las edades de las presuntas víctimas, no han sido difundidos, salvo por le hecho de que involucran a «múltiples denunciantes».

Pell llegó a la audiencia celebrada en un tribunal del Melbourne vestido con un saco beige sobre una camisa negra con alzacuello de sacerdote, escoltado por una decena de policías.

En las dos apariciones en audiencias anteriores Pell tuvo que abrirse paso entre una multitud de periodistas que lo esperaban en la entrada.

A la entrada del juzgado, este lunes se agolpaban partidarios del sacerdote y manifestantes en su contra.

«Ãndate al infierno George Pell», gritaba Valda Ann Hogan. Un hombre que afirmó haber sido víctima de abusos sexuales declaró que quería que «ley siga su curso».

El papa Francisco le concedió una excedencia a Pell para permitirle trabajar en su defensa, una decisión que evitó que el cardenal tuviera que dimitir.

«Yo lo conozco y él es un hombre inocente, un hombre honesto y un hombre santo y estamos aquí para apoyarlo», dijo Beverly Hastie.

La justicia podría convocar a unos 50 testigos en esta fase del proceso, que se extenderá durante cuatro semanas.

Después, la magistrada Belinda Wallington va a decidir si hay suficientes evidencias para que Pell vaya a juicio.

El escándalo Pell causó un gran revuelo, ya que el cardenal es el representante de la Iglesia Católica de más rango en ser relacionado con un caso de presunta agresión sexual.

El anuncio de las audiencias coincidió por otra parte con el final de una larga investigación nacional sobre la respuesta institucional en Australia a los abusos sexuales cometidos sobre chicos, solicitada por el gobierno en 2012 tras una década de protestas por parte de las víctimas.

La comisión de investigación real, que llevó a cabo esas investigaciones durante cuatro años, recabó testimonios de miles de víctimas.

El cardenal Pell, que declaró tres veces en esa investigación, reconoció ante los investigadores que había «fallado» en su gestión de los curas pederastas en Victoria en los años 1970.

Pell fue ordenado cura en 1966 en Roma, antes de volver a Australia en 1971 donde fue ascendiendo en la jerarquía católica.

Nombrado arzobispo de Melbourne en 1996 y de Sydney, en 2001, fue acusado en 2002 de abusos sexuales por presuntos hechos que remontaban a mucho tiempo atrás, antes de ser declarado inocente.

Francisco lo eligió en 2014 para aportar más transparencia a las finanzas del Vaticano.

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