Muchas son las dudas que giran en torno a la pandemia del coronavirus, pero quizás de la que más se está hablando en estos momentos es de cuándo habrá vacuna. A pesar de que varias de ellas ya estén en fases avanzadas, algunos expertos advierten de que la existencia de una vacuna no garantiza que sea accesible para toda la población de forma inmediata. Otros incluso afirman que la pandemia podría llegar a durar 3 años, como explica la escritora científica ganadora del premio Pulitzer Laurie Garrett. Sin embargo, el cofundador de Microsoft Bill Gates cree que si la vacuna contra la COVID-19 está lista pronto y se hace un esfuerzo por distribuirla a gran escala, la normalidad podría llegar a finales de 2021 en los países ricos. "Para finales del próximo año las cosas podrían volver a la normalidad, en el mejor de los casos", cuenta Gates al CEO de The Wall Street Journal. El fundador de Microsoft lleva meses involucrado en la creación de vacunas gracias a sus inversiones de hasta 36.000 millones de dólares, a través de la Fundación Bill y Melinda Gates, y sus acuerdos con 16 farmacéuticas para asegurarse de que las dosis aprobadas consigan distribuirse y llegar a la mayor población posible. Además, la Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció el pasado martes que se cree que la vacuna estará lista para finales de este mismo año, aunque todavía no se sabe cuál será la más eficaz. De momento, Pfizer de BioNTech y AstraZeneca de la Universidad de Oxford son las más prometedoras, aunque todavía es pronto para saber con certeza si alguna de ellas será la ganadora de esta carrera para encontrar la ansiada solución al coronavirus. "Todavía no sabemos si estas vacunas tendrán éxito", confiesa Gates. “Su asignación dentro de Estados Unidos y entre Estados Unidos y otros países será un punto de discusión muy importante". Sin embargo, Pfizer y AstraZeneca no son las únicas soluciones que están en marcha, sino que países como Rusia y China también están experimentando, aunque según Gates, al no tener un estudio de fase III, no tienen ningún atractivo para el resto de países. "Las empresas occidentales están más adelantadas en la realización de los estudios de fase III y, por lo tanto, si salen bien y se ofrecen a bajo costo, dudo que haya muchas vacunas rusas o chinas fuera de esos países", argumenta. De momento, en Estados Unidos la incertidumbre está siendo la gran protagonista, pues todavía no se tiene muy claro cómo se piensa distribuir una vez esté lista. Con más de un millón de fallecidos por coronavirus en todo el mundo, Gates destaca el gran trabajo que han realizado países como Australia o Corea del Sur, en materia económica y de salud en este año 2020. "Este es un evento exponencial y con un poco de inteligencia desde el principio marcas una gran diferencia", añade.