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21 de abril del 2021

Salud

Cáncer de vejiga: conoce cómo sospecharlo

La vejiga es el órgano que almacena la orina, para después eliminarla del cuerpo.  Se encuentra en la parte de abajo del vientre. El cáncer de vejiga es el sexto cáncer mas común en los Estados Unidos, de los 70,000 casos nuevos al año, alrededor de 53,000 afecta a los hombres y 18,000 a las […]




La vejiga es el órgano que almacena la orina, para después eliminarla del cuerpo.  Se encuentra en la parte de abajo del vientre. El cáncer de vejiga es el sexto cáncer mas común en los Estados Unidos, de los 70,000 casos nuevos al año, alrededor de 53,000 afecta a los hombres y 18,000 a las mujeres. Los órganos de las vías urinarias, incluyendo la vejiga están revestidas de una membrana de células conocida como epitelio de transición o urotelio. La mayoría de los cánceres se forman del crecimiento anormal y descontrolado de estas células de transición. El cáncer de vejiga se suele presentar con sangrado en la orina, este puede ser visible o microscópico. Otros síntomas pueden ser frecuencia urinaria, deseos de orinar de noche y dolor al orinar. Si la enfermedad se encuentra avanzada puede causar dolor del abdomen bajo por la obstrucción que causa a las vías urinarias. Cuando se sospecha que hay un cáncer de vejiga, la prueba de diagnóstico más útil es la cistoscopia. La misma usa una cámara introducida por la uretra para mirar adentro de la vejiga.  La cistoscopia la realiza un urólogo. El factor de riesgo más común para el cáncer de vejiga es el hábito de fumar cigarrillos. El cincuenta por ciento de todos los cánceres de vejiga se presentan por el hábito de fumar cigarrillos, el cual aumenta el riesgo de cáncer de vejiga entre dos a cuatro veces por encima de una persona normal.  Ciertas exposiciones ocupacionales también se relacionaron con el cáncer de vejiga como por ejemplo las personas que trabajan en industrias de tinturas textiles y de caucho para neumáticos. Al hacer el diagnóstico de cáncer de vejiga a través de una biopsia durante la cistoscopia es necesario saber hasta dónde ha penetrado el cáncer.  Si no hubo invasión al músculo de la vejiga podría bastar la remoción del tumor a través de la uretra y a veces la introducción de quimioterapia a través de un catéter directo a la vejiga.  Si la biopsia detecta que hay invasión muscular, estos tienen más alto riesgo de diseminarse o regarse por el cuerpo, entonces la cirugía y quimioterapia serán necesarias.  Si el tumor es grande se podría optar por recibir quimioterapia antes de la cirugía para así achicar el tumor y hacer la cirugía más sencilla. De detectarse cáncer metastásico, o regado por el cuerpo, la opción sería quimioterapia.  Se toman tratamientos combinados a base de un medicamento llamado cisplatino.  Actualmente también tenemos disponible la inmunoterapia. Este es un gran avance en la oncología ya que la inmunoterapia usa anticuerpos para atacar el tumor directamente evitando así causar daño a otras células del cuerpo.  Minimizando así los muy temidos efectos secundarios de las quimioterapias.  El Nivolumab, anticuerpo PD-1, se usa como segunda línea de tratamiento en cáncer metastásico de vejiga. Este demostró casi un veinte por ciento de respuesta objetiva en una población metastásica ya previamente tratada.   El Atezolizumab, inhibidor de PD-L1, ha probado ser eficaz en pacientes con cáncer metastacico de vejiga, siendo su efecto secundario más común el cansancio. Los avances en la oncología siguen sorprendiendo y son prometedores. Todavía no se ha encontrado la cura del cáncer de vejiga, pero los nuevos medicamentos dan buena esperanza con efectos secundarios mínimos. Por Anna Di Marco Serra.

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