República Digital - Indotel Anuncio

11 de mayo del 2021

Política

Caos y anarquía contra el estatus quo

Ruddy L. González. La oposición política, empantanada en su techo y librando batallas internas que les impide organizarse como una fuerza monolítica contra el oficialismo de cara a las elecciones del 2020, ha jugado a la división del PLD como su única ‘tabla de salvación’ ya que entienden que sólo así, divididos y enemigos a […]




Ruddy L. González.

La oposición política, empantanada en su techo y librando batallas internas que les impide organizarse como una fuerza monolítica contra el oficialismo de cara a las elecciones del 2020, ha jugado a la división del PLD como su única ‘tabla de salvación’ ya que entienden que sólo así, divididos y enemigos a muerte Danilo y Leonel, pueden ganarle los comicios y desplazar del poder al partido de gobierno.

Danilo y Leonel, de su lado, están conscientes de que divididos al PLD le sería mucho más dificil ganar los comicios del 2020. Es claro, entonces, que Leonel prefiere a Danilo y Danilo prefiere a Leonel, antes que uno de la oposición.

Ante presiones de esta naturaleza, generalmente el PLD ha unido fuerzas, dejando de lado, postergando, las rebatiñas intestinas.

En este escenario, sectores de la oposición política, políticos y grupos de ‘comunicadores’, periodistas y analistas enquistados en movimiento antigubernamentales, motivan, motorizan, apoyo logístico y mediático para las protestas ‘populares’ con la pretensión de anarquizar el país y tratar de provocar daño político al partido de gobierno.

Cuando la semana pasada las calles de la capital amanecieron fuertemente custodiadas por unidades mixtas, de policías y militares, esos políticos y ‘comunicadores’ dijeron que eran ‘aspavientos del Gobierno’ o que se trataba de ‘meter cuco’ a la gente, mientras no faltaron los que señalaron que era la respuesta de las autoridades ‘atemorizadas por las protestas de la población’. Era, realmente, la prevención del Gobierno por los informes de los organismos de inteligencia y seguridad del Estado, que habían detectado la incubación de un movimiento de protestas callejeras.

La factura de demanda de obras públicas en muchos lugares del país es dificil de saldar y siempre será motivo de quejas comunitarias. Si se le agregan ingredientes como los apagones, la delincuencia, los precios de los combustibles, la carga es explosiva.

Por eso, políticos y entes mediáticos de oposición alentaron las protestas de Santiago y pretendían extenderlas a la capital la semana pasada. Alentaron los llamados a paro de esta semana, con una fuerte carga de amenazas y estructuras para provocar desórdenes, como hicieron, en sectores residenciales, como Naco y Piantini alegando ‘protestas’ porque ‘no se les consultó’ la inclusión de una nueva ruta de autobuses para transportar, por la avenida Abraham Lincoln, a millares de personas que trabajan en el área y que cubrirá el transporte al conglomerado de oficinas públicas del Centro de los Héroes.

La oposición quiso alentar un caldo de cultivo contra el estatus quo, creyendo que con ello revierten sus falencias y miserias políticas, aunque el costo fuera el desorden, la anarquía, la violencia.

Noticias destacadas