Deportes

Pelótica. Práctica No. 2

Recuerden que en el HOY del 23 de enero de 2019, mi neologismo del título lo expliqué como la asociación de la pelota con la política.


Miercoles, 27 de Noviembre de 2019

Recuerden que en el HOY del 23 de enero de 2019, mi neologismo del título lo expliqué como la asociación de la pelota con la política. Hay preocupación de algunos fanáticos, dirigentes de equipos de beisbol y periodistas, sobre la escasa asistencia a los estadios, en especial el Quisqueya, para el cual Franklin Mirabal ha propuesto que los “bleachers” sean gratuitos. Sugiero una medida intermedia donde la Liga de Béisbol escoja un equipo de técnicos en administración para que adopten el sistema usado por los chinos en sus negocios simplificado en la frase “vendel mucho balato” aplicando un precio que garantice la operatividad y subvención de los gastos indispensables (vigilancia, seguridad, higiene, mantenimiento, etc.) y una ganancia razonable que refuerce lo recaudado por los aportes de fanáticos de áreas más costosas, los cuales no se sentirían cómodos si les aumentan el precio de las entradas para llenar los bleachers con quienes podrían aplicar el adagio “lo que nada nos cuesta, hagámosle fiesta”.
Para quienes utilizan los bleachers actualmente es más deleitoso ver noticias y programas políticos con las payasadas y desvergüenzas de los protagonistas, que ver un partido de la pelota clasificatoria inicial, prefiriendo comprar unas cuantas frías y gozar en su propia casa. Para las series semifinal y final podría elevarse racionalmente el precio de las entradas, pero, si no se calcula bien, recuerden que el espectáculo político y la pelota duran hasta febrero (serie del Caribe incluida) y ¡pum! ahí estarán las elecciones con más fanáticos que los juegos de “eternos” y “nuevos” rivales del béisbol, porque ahora muchos “eternos rivales” son “nuevos aliados” en “pactos patrióticos” del siglo 21.

Por: Eusebio Rivera Almódovar