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18 de junio del 2021

Economía

Disparates desconcertantes

Por JOSÉ LOIS MALKÚN  Las tres causales se perecen mucho a las discusiones bizantinas.El argumento bizantino significa una discusión inútil, en la que cada parte nunca puede llegar a probar sus aseveraciones a la parte contraria. Pero de una cosa estamos seguro, la mujer es la única con derecho a decidir que hacer con su cuerpo. Y […]




Por JOSÉ LOIS MALKÚN 

  1. Las tres causales se perecen mucho a las discusiones bizantinas.El argumento bizantino significa una discusión inútil, en la que cada parte nunca puede llegar a probar sus aseveraciones a la parte contraria. Pero de una cosa estamos seguro, la mujer es la única con derecho a decidir que hacer con su cuerpo. Y lo hará con o sin las tres causales. Así que lo mejor es aprobarlas y no seguir jodiendo el tránsito con caravanas y manifestaciones. Dinosaurios del congreso: no retrasen el progreso.
  2. La devolución de los fondos de pensiones ya jarta. Si ese dinero se tira a la calle en un proceso inflacionario como el que vive el país debido en gran medida a factores externos, el 80% se lo comerán los precios comprando exactamente los mismos bienes, pero pagando el doble. Solo de pensarlos me produce escalofrió, pero aún hay gente que no ve más allá de sus cinco dedos. Dejen esa vaina amigos, y pónganse a pensar en otra cosa.
  3. No despidan, No despidan No despidan. Pero cuando el PLD llevo la nomina publica de 280 mil empleados a 780 mil, todos se indignaron y argumentaban que esos nombramientos eran para darle cabida a miles de vagos, familiares y vinculados al partido en el poder con fines de garantizar siempre su triunfo electoral.Si el gobierno del presidente Abinader quiere realmente cambiar el país, adecentar la administración pública y extirpar la corrupción, debe comenzar por la eliminación de miles de empleados parásitos y come cheques. No se necesitan más de 350 empleados para realizar todas las tareas que requiere un gobierno eficiente.
  4. Usemos la cabeza para analizar la tendencia del COVID-19. Si hoy se registran 300 infectados y mañana 500 de inmediato sale en la prensa que una nueva ola de la pandemia ha comenzado.Un análisis de este tipo requiere tomar datos de los últimos 6 meses y eso arroja que la curva de infectados se ha aplanado bastante. En los meses venideros los infectados bajarán y subirán todos los días, pero es la tendencia lo que cuenta y nos ha ido muy bien comparado con la mayoría de los países. Además, somos uno de los países más vacunados de América por cada 100 mil habitantes. ¿Qué más quieren?
  5. ¿Desarmar a los policías?A raíz de la muerte trágica, innecesaria y estúpida de una pareja de evangélicos recién casados, la cual conmovió al país y al presidente, ahora surgen ideas insensatas y demandas absurdas. Eso de desarmar a los policías es como si le entregáramos el país a los delincuentes. O declarar una semana de gracias para que todos nos matemos sin violar la ley y solo sobrevivan las pandillas mejor armadas. Cuanto disparate. La policía aquí, en Estados Unidos, en Rusia y Europa, son por naturaleza, seres desconfiados, violentos, agresivos y meten la pata constantemente matando y golpeando gente inocente. Es su naturaleza.
  6. Demanda de obras en todo el país. Es lo que se oye en cada visita del presidente a diferentes comunidades. Y el problema es que muchas de esas obras se iniciaron en el gobierno pasado y están paralizadas, pero contaminadas y manchadas de sangre por la corrupción. Los hospitales, son el mejor ejemplo y las famosas escuelas, ni se diga. ¿Qué hacer? Quitarle las obras a los contratistas donde haya serias irregularidades, someterlos a la justicia y terminar las obras por administración. No hay de otra, porque parte el corazón seguir dándole dinero a esa gente o pagarle su deuda, cuando cometieron fechorías que le costaron miles de millones al fisco.

Los sermones de la 7 palabra son siempre para atacar lo malo de la sociedad, pero hay que tener cuidado de no sesgar el mensaje.Eso de los periodistas inmorales, puede ser cierto, pero los inmorales están en todas partes. Entre los empresarios, los políticos, los profesionales de todas las ramas, los sacerdotes, los deportistas, los artistas, etc. etc. Entonces ¿porque hablar solo de los periodistas? Son los periodistas, al final de cuentas, los que desvelan muchas de esas inmoralidades.

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