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19 de abril del 2021

Opinión

Dos planes que traen un montón de incertidumbre

Por Marien Aristy Capitán. Intensa, la semana no ha dejado de ser un eterno parto de noticias. Una tras otra, casi sin tiempo suficiente para asimilar la última, han ido llegando con un montón de preguntas que se irán respondiendo poco a poco. Dejando al margen los decretos y los anuncios de menor valía, los […]




Por Marien Aristy Capitán. Intensa, la semana no ha dejado de ser un eterno parto de noticias. Una tras otra, casi sin tiempo suficiente para asimilar la última, han ido llegando con un montón de preguntas que se irán respondiendo poco a poco. Dejando al margen los decretos y los anuncios de menor valía, los temas más puntales son los planes de los ministerios de Educación y Turismo, con los que se busca solucionar los problemas más acuciantes que ha traído consigo la pandemia del coronavirus: el inicio del año escolar y el regreso de los turistas (en este caso, demás, se reactivará la economía). Comenzando con el tema educativo son muchos los padres que se quedaron con un montón de inquietudes, sobre todo aquellos de clase media que tienen a sus hijos en colegios privados y no poseen los recursos para dotarles de las herramientas tecnológicas porque, en muchos casos, ni siquiera conservaron sus trabajos. A eso hay que sumarle la angustia que viven los padres que van a trabajar y no pueden estar en casa mientras los niños toman las clases, los que no tienen con quién dejarlos, los que tienen niños muy pequeños que no se concentran frente a la computadora o, lo que es peor, los que tienen alguna condición que les impide concentrarse. A esos, ¿los ayudarán? Ir a las aulas podría, sin embargo, ser peor. Por ello, sorprende que Turismo sea tan temerario para dejar que los turistas entren al país sin pedirles una prueba de covid negativa y sin hacerles una al llegar. ¿La desesperación por la caída del turismo es tan grande que hay que arriesgar la salud de todo el país? Pensar en lo que puede pasar, la verdad, aterra. Ojalá que ese tiro no salga por la culata.

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