Economía

Diez licitaciones sorpresas

Andrés Dauhajre Hijo.


Lunes, 03 de Diciembre de 2018

Andrés Dauhajre Hijo.

#1 Ampliación y Modernización del Puerto de Manzanillo. Partiendo del diseño de ampliación y modernización de esta infraestructura portuaria de cara a los próximos 50 años, del análisis de factibilidad integral realizado por empresas altamente calificadas, y de todos los estudios técnicos realizados a la fecha, debe prepararse toda la documentación y especificaciones técnicas necesarias para lanzar una licitación pública internacional para la ejecución de este proyecto.  Las dos opciones serían licitar un contrato de concesión al sector privado, el cual realizaría toda la inversión, operaría los servicios portuarios y lo transferiría al Estado dominicano en el momento en que haya recuperado la inversión y obtenido la rentabilidad esperada (BOT), o la selección de un socio privado para conformar una Alianza Público Privada (APP) donde el sector público y privado compartirían el riesgo de inversión y los ingresos de explotación de los servicios portuarios.

La licitación debe estar abierta a inversionistas nacionales y extranjeros que estén comprometidos con la visión trazada: “el diseño de un puerto del futuro y la ejecución del puerto de mañana”, conscientes del potencial de Manzanillo como punto de entrada y salida de mercancías para todo su “hinterland”, puerto HUB de contenedores, nodo logístico y productivo, terminal de LNG, u otros tráficos, como serían los que ser originan en la creciente actividad manufacturera de Codevi y Caracol.

Se prevé que la ejecución del proyecto, con un costo estimado de US$160 millones, se ejecutaría en tres etapas. Su viabilidad requiere de infraestructuras complementarias a ser provistas por el Estado dominicano, específicamente, una conexión vial eficiente para el transporte de carga, que conecte los 143 kms. que separan a Santiago de Manzanillo en menos tiempo que los 160 kms. de la conexión vial entre Santiago y Haina. Algunos entienden que la conexión Santiago-Mangá-Copey es la vía a ampliar y modernizar. Además, la licitación debe ofrecer garantía absoluta a los inversionistas bajo un modelo de BOT o al socio privado bajo una APP, de que toda actividad de carga que tenga lugar a través del Puerto de Puerto Plata, será trasladada al Puerto de Manzanillo, una vez hayan sido concluidas las etapas del proyecto y la modernización de la conexión vial Santiago-Manzanillo necesarias para viabilizar el traslado, con lo cual el de Puerto Plata se dedicaría exclusivamente al servicio turístico de transporte de pasajeros.

#2 Autopista del Ámbar: Santiago – Puerto Plata.
Ningún otro proyecto contribuiría más al relanzamiento y desarrollo del turismo en la Costa Atlántica que una moderna autopista de 4 carriles que conecte a Santiago con Puerto Plata en 25 minutos.

“De la Capital a Puerto Plata o a Punta Cana en 2 horas”, eso es lo que posibilitaría este impostergable proyecto. El Estado dominicano debería convocar a principios del 2019, una Licitación Pública Internacional para ejecutar este proyecto, preferiblemente, bajo la modalidad de Alianza Público Privada que viabilice un esquema financiero que no requiera de peajes sombras ni cualquier otra garantía de equilibrio económico para el inversionista privado. Estimados del Ministerio de Obras Públicas sitúan el presupuesto de este proyecto en la vecindad de US$360 millones, el cual tendría un importante componente en pesos. Con aportes de capital equivalentes de los socios (Estado dominicano e inversionista privado) ascendente al 40% del costo total, aportados gradualmente durante un período de 18 a 24 meses, los restantes US$216 millones podrían ser levantados en las AFPs, entidades que están captando ahorro forzoso de los trabajadores dominicanos por el equivalente de US$190 millones por mes. En vez de invertir en títulos de Hacienda o del BCRD los 12 meses del 2019, tomarían 1.1 meses de captación para comprar bonos de infraestructura de la corporación público-privada que se derivaría de esta APP.

#3. Tramo 3-A de la Línea 3 del Metro de Santo Domingo. El tráfico en la gran capital ha colapsado.
Aunque algunos piensan que el problema puede ser resuelto como sugirieron expertos del Banco Mundial y Harvard a Lee Kuan Yew en 1967, con sistema de buses con rutas alimentadoras, particularmente pienso que el camino a seguir fue el ejecutado por el hombre sabio de Singagur: una red bien conectada de líneas de metro cuyas estaciones estén articuladas con rutas alimentadas por buses de diferentes tamaños. El Plan Maestro para el Reordenamiento del Transporte Público del Gran Santo Domingo elaborado por la OPRET, contempla cuatro líneas adicionales (3, 4, 5 y 6), con un presupuesto preliminar de US$1,097 millones. El tramo 3-A, el componente más largo de la Línea 3 (12.5 kms., Ave. Máximo Gómez – Ave. Luperón-Haina) costaría unos US$412 millones. El Gobierno dominicano debería convocar una Licitación Pública Internacional para la ejecución del EPC del Tramo 3-A. Una vez aprobada la reforma fiscal a mediados del 2020 y fortalecidas las finanzas públicas con una mejora neta de 3% del PIB, estaríamos bien posicionados para continuar con el Plan Maestro diseñado por la OPRET.

#4. Plan Maestro para el Desarrollo Turístico Sostenible de Bahía de las Águilas. No inventemos. Hagamos las cosas bien.
Estamos hablando de la geografía más espectacular y valiosa que tiene la República Dominicana para una actividad turística medio ambientalmente sostenible y económicamente rentable. El Gobierno dominicano debe convocar una Licitación Pública Internacional para el diseño de este Master Plan, en el cual participen empresas nacionales y empresas internacionales con experiencia en la materia. Con ello, enviaríamos una señal de seriedad y sensatez a los inversionistas globales.

#5. Concesión del Aeropuerto de Cabo Rojo y su Conversión a Aeropuerto Internacional.
El interés de inversionistas medio-ambientalmente responsables en Bahía de las águilas y su vecindad, estará directamente relacionado con el grado de conectividad área de la zona. El María Montes, a 134 kms. (2.5 horas) de Bahía de las Águilas, no es una alternativa realista. Está claro que esa infraestructura aeroportuaria será condición necesaria para el desarrollo sostenible de esta geografía.

Concluido y aprobado el Master Plan, su credibilidad aumentaría si el Estado convoca una Licitación Pública Internacional para concesionar el aeropuerto de Cabo Rojo condicionado a la inversión necesaria para convertirlo en aeropuerto internacional.

#6. Proyecto para Mejorar el Sistema de Distribución Eléctrica.
Esta Licitación Pública Internacional no puede esperar más. El Gobierno de China ha informado al de la República Dominicana que bancos estatales chinos financiarían al Gobierno Dominicano por US$600 millones a una tasa preferencial de 2%-3% en caso de que este proyecto sea ejecutado por empresas de ese país.

¿Qué debemos hacer?
Preparar todos los documentos y especificaciones técnicas necesarias para lanzar una Licitación Pública Internacional de manera que cualquier empresa internacional reputada pueda participar bajo en el entendido de cada una deberá incluir dentro de su propuesta, el financiamiento que se oferta al Gobierno dominicano. Las empresas chinas han desarrollado patentes innovadoras y tecnologías muy eficientes en materia de distribución. Con el financiamiento concesionario que ha ofrecido el Gobierno de ese país, correrían en la Licitación por el carril de adentro. A pesar de eso, esta debe ser abierta a empresas de otros países, de manera que se elija la mejor oferta en términos de precio, calidad y financiamiento. Hay que cumplir con la Ley 340-06.

#7. Concesión de las EDES a inversionistas privados.
Una vez iniciado el Proyecto para Mejorar el Sistema de Distribución Eléctrica, el Gobierno dominicano debería anunciar que convocará una Licitación Pública Internacional para concesionar la administración de las EDES al sector privado, preferiblemente con cláusula de opción de compra del 50% o más de las acciones. Seamos sensatos, el Estado dominicano no tiene recursos para estar invirtiendo en el CAPEX anual que demanda el sector de distribución.

#8. Venta de acciones de Central Termoeléctrica Punta Catalina (CTPC).
El Gobierno ya ha anunciado que desea vender el 50% de las acciones de CTPC. Una vez se formalice la constitución de esta empresa de generación y se tenga listo del Acuerdo de Compra de Energía (PPA) que serviría de soporte a la transacción, debe convocarse una licitación pública internacional acompañada de un roadshow que estimule la mayor cantidad de inversionistas oferentes. Los recursos de la venta deben ser utilizados para reducir las necesidades brutas de financiamiento interno o externo del Presupuesto General del Estado del 2019.

#9. Venta de las acciones del Estado en EGE Haina y EGE Itabo.
Si el Estado entiende conveniente salirse parcialmente de CTPC, no debería tomarle tiempo darse cuenta que conviene salirse totalmente de estas dos empresas generadores en las cuales tiene el 62% y 50% de las acciones, respectivamente, pero apenas uno de los 5 miembros del Consejo de Directores. Con los recursos de esa venta podría pagar el EPC del Tramo 3-A de la Línea 3 de Metro, el Plan Maestro de Bahía de las Águilas, la necesaria y urgente reparación y modernización de la Autopista Duarte. Le sobraría dinero que podría sumar a los de la venta de las acciones de Punta Catalina para reducir las necesidades de financiamiento presupuestadas para el 2019.

#10. Venta del 50% de las acciones de la Empresa de Transmisión de Electricidad.
La ETED es una empresa rentable, que requiere inversiones significativas todos los años para ampliar la cobertura y mejorar la calidad de las líneas de transmisión. Una licitación pública internacional permitiría vender rápidamente el 50% de las acciones. El comprador ideal serían las AFPs dominicanas.

Las visitas sorpresas han sido una iniciativa valiosa de la administración del Presidente Medina que han mejorado las condiciones de vida de miles de micro-productores y familias de bajos ingresos. Estas diez licitaciones que hemos listado, mejorarían las condiciones de vida de millones de dominicanos de las presentes y futuras generaciones.