Economía

No se cambia el precio del dinero

Sin presiones inflacionistas y la economía creciendo alrededor de su potencial de 5%, el pasado 31 de octubre el Banco Central decidió mantener sin cambio el precio del dinero en 4.


Lunes, 04 de Noviembre de 2019

Sin presiones inflacionistas y la economía creciendo alrededor de su potencial de 5%, el pasado 31 de octubre el Banco Central decidió mantener sin cambio el precio del dinero en 4.50% anual.
El giro a la política monetaria expansiva con estabilidad de los precios macroeconómicos, fue posible porque no se ha tenido que enfrentar el dilema de estabilizar la actividad económica o la inflación.
¿Por qué es importante la decisión del Banco Central? Por un lado, mantiene en zona positiva la rentabilidad real del inversionista y favorece el aumento del flujo de capitales externos. Recordando que nuestra economía, integrada como está al comercio y capitales externos, compite con otras por el dinero de los inversionistas, lo que en muchas ocasiones es brutal.
Aunque claramente es preferible invertir en el país, se reduce el diferencial entre nuestra Tasa de Política Monetaria y la de EEUU. La Reserva Federal recortó los tipos por tercera ocasión, los dejó entre 1.50% y 1.75%, tratando de estabilizar la economía que tiene tendencia a la moderación, el crecimiento anualizado se redujo a 1.9% en el tercer trimestre.
También el retorno del ahorro de las familias se mantiene positivo, descontando la inflación que desde hace tiempo se sitúa por debajo de la TPM. En septiembre fue de 0.38%, la acumulada en once meses de 2.38% y 2.02% la interanual de septiembre 2018 a septiembre 2019, por debajo del límite inferior del rango meta de 4.0% ± 1.0%.
Por otro lado, debido al abaratamiento de precio del dinero y la mayor liquidez en el sector financiero, las empresas han mejorado el acceso a préstamos para proyectos de ampliación y capital de trabajo, lo que recorta el tiempo entre los ciclos de los negocios y los ciclos financieros que por lo general no coinciden.
Las estadísticas disponibles nos dicen varias cosas. Uno, la flexibilización monetaria aumenta la demanda de préstamos en pesos, a septiembre interanual creció sobre el 11%, lo que ha estimulado el consumo y la inversión. Aumento este ultimo que compensa la pérdida de producto en la economía por tensiones sociopolíticas en distintas zonas del mundo, incertidumbres de la guerra arancelaria EEUU versus China y Europa, el Brexit, y la crisis política interna antes, durante y después de las primarias de los partidos políticos.
Dos, la economía doméstica ha estado en ascenso desde que de manera preventiva en junio el Banco Central liberó del encaje legal mas de RD$34 mil millones, y en tres meses redujo en 100 puntos básicos su TPM, de 5.50% a final de mayo a 4.50% en agosto 2019, donde decidió mantenerla el pasado 31 de octubre.
Tres, el aumento de la demanda interna es contrapeso de la contribución negativa del sector exterior neto al crecimiento del PIB en los primeros nueve meses del año, por las exportaciones, crecieron solo 3%, menos que las importaciones.
La causa de las causas de este comportamiento es, según cifras de la Cepal, el comercio exterior de América Latina, retrocedió en un 10%, desacelerando brutalmente el crecimiento global, hasta el punto de que coquetea con la recesión.
Finalizo señalando que se necesitan políticas fiscales más activas, lo que no es posible, no se hicieron las reformas recomendadas.

Por: Arturo Martínez Moya.