República Digital - Indotel Anuncio

13 de abril del 2021

Opinión

Educar sobre consumo responsable es tarea pendiente

La educación sobre producción y consumo sostenible se hace necesaria desde la formulación de las políticas públicas de los gobiernos, en los Estados comprometidos con los objetivos de la agenda 20-30 de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible. Producción y Consumo sustentable son dos conceptos vinculantes contenidos en el Objetivo 12 de los 17 […]




La educación sobre producción y consumo sostenible se hace necesaria desde la formulación de las políticas públicas de los gobiernos, en los Estados comprometidos con los objetivos de la agenda 20-30 de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible. Producción y Consumo sustentable son dos conceptos vinculantes contenidos en el Objetivo 12 de los 17 enumerados por la ONU para alcanzar el desarrollo sostenible a nivel mundial en los próximos 11 años. La producción y el Consumo responsable implica propiciar un cambio en la manera de producir y consumir, de tal manera que el uso de los bienes y servicios propicien minimizar la utilización de los recursos naturales, reducir las emisiones de contaminación y de desechos para evitar poner en riesgo la vida de las generaciones por venir. Este objetivo tiene además una connotación mucho más amplia que el simple enunciado porque subyacen asuntos más relevantes, como la determinación de que el planeta que habitamos corre peligro de muerte de continuar el consumo irresponsable de los bienes que producimos. El compromiso esencial es proteger el medio para garantizar la vida futura en la que nuestros descendientes puedan disfrutar de todo lo que tenemos sin temor a hambrunas por malas prácticas en el uso de los suelos y del agua. Las informaciones contemplan cierto control de la producción, pero a su vez, los consumidores deben ser educados en torno a los bienes que consumen, si dañan y contaminan el medio, así como contribuir con una visión a largo plazo del riesgo del consumo irresponsable. La educación para la producción y el consumo responsable y sostenible tienen dos componentes esenciales sobre los cuales debe invertirse en campañas de concienciación duraderas, que lleguen al alma misma de la gente como son: La energía y el agua. Como nuestro país es dependiente de la importación de combustible fósiles y el Estado debe invertir en divisas para satisfacer la demanda de energía, debe elaborarse un plan para que los ciudadanos entiendan la necesidad del ahorro en los hogares, en el transporte y apoyar las iniciativas para la producción de energías renovables. Con el agua, que es un bien renovable, pero es finito, al menos el agua dulce, que por demás es un alimento, debe propiciarse una amplia campaña de ahorro en el consumo. Este bien es en la actualidad víctima del consumo irresponsable. Los que poseen agua la malgastan, mientras que dos mil millones de personas carecen de agua potable en el mundo y mil niños mueren cada día por diarrea asociada a las aguas contaminadas según cifras de UINICEF. En el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), el país debe asumir el agua como lo que es, un bien estratégico, y regular su uso de tal manera que llegue a todos los hogares; que el Congreso apruebe la Ley de Agua con más de 20 años en el organismo, lo cual amerita ya una revisión del proyecto que fue sometido y que se discuta con la participación ciudadana, de tal manera que la regulación no lesione a los consumidores de ese bien tan vital y que su aprobación sea consensuada debidamente. Finalmente, los sectores público y privado deben aliarse para propiciar la creación de un sistema de producción que contemple el reciclaje como forma de producir de manera responsable y motivar al consumidor a que también lo haga. Deben utilizar material reutilizable y así contribuir con el cumplimiento de los ODS. Por: ALTAGRACIA PAULINO.

Noticias destacadas