República Digital - Indotel Anuncio

12 de mayo del 2021

Nacionales

El aborto ocupó espacios en República Dominicana durante 2018

Por: Edilberto F. Méndez. Santo Domingo, (PL) El tema del aborto en la República Dominicana es recurrente, su análisis pasa de año en año sin que hasta el momento existan respuestas a los reclamos, y el 2018 no fue la excepción.   En el transcurso de estos 12 meses se presentaron diferentes situaciones y casos […]




Por: Edilberto F. Méndez.

Santo Domingo, (PL) El tema del aborto en la República Dominicana es recurrente, su análisis pasa de año en año sin que hasta el momento existan respuestas a los reclamos, y el 2018 no fue la excepción.

 

En el transcurso de estos 12 meses se presentaron diferentes situaciones y casos donde las organizaciones que llevan adelante los reclamos en busca de soluciones a la problemática, protestaron y presentaron sus propuestas.

El país está dividido en cuanto al acto, unos lo defienden como salida a futuros males y otros permanecen indiferentes o aferrados a sus conservadores criterios de no realizar el procedimiento en ninguna circunstancia.

De acuerdo con el Código Penal dominicano, está prohibida toda acción que atente contra la vida desde la concepción del feto hasta el final de la existencia de la persona.

Sin embargo, opinan diferentes voces, existen situaciones en las cuales se justifica la interrupción del embarazo como la mejor manera para proteger la vida.

Varias organizaciones de esta nación caribeña demandaron este año una vez más la despenalización del aborto.

Las ricas abortan, las pobres mueren, decía un cartel en una de las últimas manifestaciones convocadas por la Coalición por los Derechos y la Vida de las mujeres, que agrupa a más de 100 organizaciones en República Dominicana para abogar por la despenalización.

El presidente dominicano, Danilo Medina, ha vetado en dos ocasiones, en 2014 y 2016, el nuevo Código Penal debido a la penalización del aborto en todos los supuestos y ese debate lleva años en el Congreso Nacional.

En 2016, Medina envió una comunicación al presidente del Senado, Reinaldo Pared, en la cual le informaba que observaba la pieza al no estar de acuerdo con la penalización absoluta y sin excepción.

El jefe de Estado en ese momento le sugería a los legisladores introducir los siguientes cambios en el proyecto en relación con el tema: permitir la interrupción de la gestación cuando fuera producto de una violación o incesto, cuando estuviera en peligro la vida de la madre y cuando el feto, clínicamente demostrado, viniese con defectos congénitos.

Además planteó a los congresistas se trataba de circunstancias especiales y que debían estar acorde con la Constitución de la República.

‘Las observaciones propuestas no tienen como finalidad imponerle a la mujer embarazada en tales circunstancias extremas la obligación de elegir la interrupción del embarazo, sino permitirle en condiciones de salubridad y seguridad para su vida, decidir sin temor de que la sanción penal se añada a la tragedia vivida’, agregó el mandatario.

Lo cierto es que Dominicana es uno de los países de la región con mayores índices de muerte de mujeres relacionadas con el embarazo, parto y puerperio con 106 decesos por cada 100 mil nacimientos, mientras el promedio de la región es de 77, según datos del informe de seguimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

La directora del colectivo Mujer y Salud, Cynthia Velasco, dijo recientemente que la penalización del aborto no detiene a las mujeres cuando desean interrumpir un embarazo, ni siquiera a las religiosas, pero las induce a recurrir a métodos inseguros y riesgosos para su vida y su salud.

El colectivo que dirige exhortó a los congresistas a legislar a favor de los intereses del pueblo el cual -según la encuesta Untold Research-, apoya en un 79 por ciento no sea criminalizado el acceso al aborto cuando la vida o salud de las mujeres están en riesgo.

Incluso la Federación Internacional de los Derechos Humanos pidió al Congreso Nacional aprobar la modificación del Código Penal que incluya las señaladas tres causales.

Es hora de que el Congreso dominicano se inscriba en esta tendencia legislativa y aproveche esta oportunidad para salir del vergonzoso grupo de países que en Latinoamérica prohíben totalmente el aborto, resaltó la mencionada institución.

Sin embargo, hace apenas par de meses, la Iglesia Católica salió a las calles exigiendo mantener la prohibición del aborto en cualquiera de sus causales.

Los participantes en esa manifestación, ondeando banderas azules, repitieron constantemente la consigna:’ Salvemos las dos Vidas’ y exigieron a los congresistas y al presidente, no dejarse llevar por las influencias de grupos feministas y organizaciones no gubernamentales.

En esa actividad usó de la palabra Monseñor Francisco Ozoria, quien señaló a los legisladores que ellos no fueron puestos en el Congreso para ‘apoyar la muerte, los hemos puesto para defender la vida».

Todo parece indicar llegará el 2019 y continuará en reposo en la Cámara de Diputados la propuesta para excluir del Código Penal -estancado desde 1884-, la sanción en los casos ya explicados.

El Senado aprobó el proyecto de modificación del Código el 31 de mayo de 2017, mantuvo la penalización y rechazó las modificaciones sugeridas por el mandatario.

Desde ese momento está en manos de la Cámara y aunque su presidente Radhamés Camacho en varias ocasiones manifestó se trata de un proyecto el cual forma parte de la agenda priorizada de la institución, la realidad es que la vida sigue igual como dice la canción y mientras fallecen mujeres, para muchos sin necesidad.

*Corresponsal de Prensa Latina en República Dominicana

Noticias destacadas