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17 de abril del 2021

Opinión

El pez Gato en la zona estuarina de los ríos Yuna y Barracote

Imagen ilustrativa: pez gato se asfixia con otro pez en Australia Por: Pedro Antonio Martinez. El día 10 del corriente mes de agosto, encontré dos ejemplares del pez Gato de medio metro de largo, probablemente macho y hembra en la zona costera del manglar del bajo Yuna, específicamente en la boca del Caño Colorado. Quedaron […]




Por: Pedro Antonio Martinez.
El día 10 del corriente mes de agosto, encontré dos ejemplares del pez Gato de medio metro de largo, probablemente macho y hembra en la zona costera del manglar del bajo Yuna, específicamente en la boca del Caño Colorado. Quedaron varados en los bajíos al descender la marea. Esta especie ha ocupado ya todos los caños y canales que conforman en Gran Estero, incluyendo ya el río Yuna y el Barracote. Abrí el estómago para ver que estaban comiendo y encontré que tenían el estómago lleno de juveniles de jaibas ciricas. La Jaiba cirica (Callinectes sapidus), tiene poca tolerancia al agua dulce excepto en estadios juveniles, lo que indica que el pez gato (Clarias batrachu), se está haciendo cada vez más resistente a la salinidad y se encuentra en la zona estuarina. Con el tiempo, es posible que los veamos colonizando todos los cuerpos de agua dulce y salobre que hay en la bahía. Una posibilidad alcanzable puesto que cuando el río Yuna hace crecidas sus aguas logran llegar hasta al área de Arroyo Barril, disminuyendo la salinidad del agua de mar y haciendo que el pez gato pueda llegar hasta esta zona. Podría entonces ocupar los cientos de cañadas y riachuelos que vierten sus aguas a la bahía. Esto sería un problema pues el pez gato es una especie invasora altamente agresiva, que logra alcanzar el tamaño desproporcionado de dos a tres metros de largo. Tiene una resistencia enorme a las adversidades medio ambientales, logrando mudarse de un cuerpo de agua a otro cuando éste se seca. Si no encuentra donde mudarse por falta de agua entonces se entierra en el lodo hasta que las condiciones de nuevo le sean favorables. Tiene una voracidad insaciable comiéndolo todo. Algunos lugareños dicen haberlo visto pastando. Actúan también como carroñeros alimentándose de vacas muertas y otros animales que tiran al río. Es cuestión de tiempo para que esta especie se convierta en un problema casi inmanejable para el país. En consecuencia llamamos la atención del Ministerio de Medio Ambiente para que emprendan un programa de control y erradicación de esta especie antes que el mismo desplace las especies nativas del Yuna y el rio Barracote.

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