República Digital - Indotel Anuncio

15 de abril del 2021

Política

Eligio fuera del cajón

Estoy seguro de que si el cónsul en Nueva York, Eligio Jáquez, se imagina que su propuesta de ponerle un impuesto a las remesas de la diáspora recibiría un rechazo tan contundente no se le hubiera ocurrido hacerse el gracioso, con lo que demostró que como político está fuera de forma, aunque se espera que […]




Estoy seguro de que si el cónsul en Nueva York, Eligio Jáquez, se imagina que su propuesta de ponerle un impuesto a las remesas de la diáspora recibiría un rechazo tan contundente no se le hubiera ocurrido hacerse el gracioso, con lo que demostró que como político está fuera de forma, aunque se espera que como funcionario esté un poco mejor. Aquí tuvo el ministro de Hacienda que aclararle a la opinión pública, más rápido que inmediatamente, que en el Gobierno nadie (excepto Eligio, claro está) estaba pensando en gravar unos recursos que benefician, fundamentalmente, a los mas pobres, mucho menos cuando la crisis económica provocada por la pandemia se ensaña, precisamente, con los mas vulnerables. La infeliz ocurrencia, que su autor solo ha podido defender alegando que fue mal interpretado, terminó relegándose gracias a las malas noticias que nos trae todos los días el incierto curso de la pandemia. Pero la diáspora dominicana en Nueva York mantiene vivo su rechazo al convertir en viral, en sus redes sociales, una canción que en tono de urticante parodia critica la propuesta del cónsul. ”Mira a ver lo que tú haces/ te pongo en conocimiento/ mejor baja el pasaporte y el acta de nacimiento/ esta diáspora no juega/ Se lo aconsejo a usted/ después de lo que pasaron los buitres del PLD”. La estrofa le ofrece un buen consejo, aunque Eligio Jáquez no pueda decir que está feliz con el “éxito” que ha tenido la parodia del cantautor Darío Gómez. Pero abaratar los costos de los documentos y los servicios que ofrece el consulado a la diáspora, considerados excesivamente altos como consecuencia, según se dice, del botellerío al que hay que pagarle en dólares, puede ayudar a que sus compatriotas se olviden mas pronto del triste día en el que un recién llegado cónsul, tratando de hacerse el gracioso nadie sabe todavía con quien, lo hizo fuera del cajón, y para colmo se atrevió a cacarearlo como si hubiera puesto un huevo de oro. PorClaudio Acosta

Noticias destacadas