República Digital - Indotel Anuncio

20 de abril del 2021

Política

Esos partidos

Tomás Aquino Méndez. Este cuento sí ha cambiado. Recuerdo que en los años 70, los partidos de izquierda valoraban la importancia de mantener una cerrada estructura de CUADROS. El objetivo no era masificar la organización, porque el plan no era llegar al poder mediante el voto en las urnas. Había otro camino a seguir. Formar […]




Tomás Aquino Méndez.
Este cuento sí ha cambiado. Recuerdo que en los años 70, los partidos de izquierda valoraban la importancia de mantener una cerrada estructura de CUADROS. El objetivo no era masificar la organización, porque el plan no era llegar al poder mediante el voto en las urnas. Había otro camino a seguir. Formar parte de esas agrupaciones era para hombres templados, jóvenes aguerridos, preparados, capaces y dispuestos. Había que leer, formar círculos de estudios e incluso aprender a manejar diferentes tipos de armas. El objetivo era tener una militancia que no se doblegara o se pasara al enemigo dominante. Cuando la izquierda comenzó a desmembrarse, después del ascenso al poder del PRD, pensé que los partidos de cuadros, mayormente de concepción marxista, ya quedaban en el pasado. Me sorprendió que ahora, en pleno siglo 21, un partido que gobernó 22 años este país, un partido de la derecha y digamos, sin ideología, decida convertirse en PARTIDO DE CUADROS. Ese paso, según mi humilde parecer, deja ver claro que en esa organización dejaron atrás el deseo de volver al poder. El PLD fue el último partido en mantener una estructura de cuadros, y para llegar a gobernar tuvo que desandar esos pasos y convertirse en partido de masas. ¿Se ve la contradicción? Pero, dicen que en política se ve de todo. No sé si de todo, pero en la política nuestra están pasando cosas que deben alarmar a la sociedad. Para mí es inaceptable que un partido RECONOCIDO, que supuestamente debe tener una militancia de al menos un dos por ciento de la población votante, no disponga ni de candidatos para presentarle a la población votante. Eso es lo que evidencian agrupaciones que no han pasado del CERO por ciento en ningunos de los procesos que han participado. Andan desesperados, subastando candidaturas y ofertándolas al mejor postor. No importa si es alguien ligado al narcotráfico, a la delincuencia o a la mafia, si estuvo preso o es un violador de moral y conducta cuestionable. Basta que tenga dinero. Han quedado atrás los tiempos en los que, para ser un candidato a regidor o diputado, había que tener una militancia sólida y tradicional en una organización. Si no la tenía, entonces se buscaba a una personalidad prestante, como un destacado comerciante, un productor agrícola reconocido, un educador y de una moral intachable; de lo contrario, los candidatos provenían de sus propias filas. Ideología, militancia, capacidad, son palabras que quedaron atrás en los partidos que se disputan el espacio electoral dominicano. Debería existir una legislación que DE VERDAD ponga control a este tipo de NEGOCIO llamado partidos políticos. Una ley que evite que un partido se defina “mayoritario” por componenda o que los grupitos SANGUIJUELAS vivan adheridos a otros partidos, solo para recibir la cuota que entrega el Estado, o por los carguitos que puede facilitarle quien gane las elecciones cada cuatro años.

Noticias destacadas