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22 de junio del 2021

Mundiales

Europol confirma 800 detenidos en redada mundial contra el crimen organizado

Imagen AAP / Dean Lewins/Vía Reuters El agregado legal del FBI de la Embajada de los Estados Unidos, Anthony Russo, junto al primer ministro australiano Scott Morrison, durante una conferencia de prensa sobre la Operación Ironside o “Brazo de Hierro”, que infiltró el crimen organizado a nivel internacional. En Sydney, Australia, el 8 de junio de […]




Imagen AAP / Dean Lewins/Vía Reuters El agregado legal del FBI de la Embajada de los Estados Unidos, Anthony Russo, junto al primer ministro australiano Scott Morrison, durante una conferencia de prensa sobre la Operación Ironside o “Brazo de Hierro”, que infiltró el crimen organizado a nivel internacional. En Sydney, Australia, el 8 de junio de 2021.

Cientos de delincuentes cayeron en la denominada ‘Operación Brazo de Hierro’ del FBI y la Policía de Australia, en la que las autoridades crearon y monitorearon una aplicación de comunicación encriptada que luego fue vendida de forma encubierta al crimen organizado. Gracias al operativo, que duró tres años, los criminales divulgaron información sobre narcotráfico y asesinatos. Al menos 800 personas fueron detenidas en Australia, Nueva Zelanda, Europa y Estados Unidos.

Con la libertad de contar con una red de comunicación encriptada supuestamente impenetrable, cientos de delincuentes de todo el mundo divulgaron sus planes sobre traslados de cargamentos de droga y de asesinatos.

Pero las redes del crimen organizado no sabían que la aplicación de mensajería cifrada que estaban utilizando, denominada ANOM, había sido desarrollada y distribuida por el FBI y la Policía australiana.

La operación desencadenó redadas policiales en 16 países. Más de 800 sospechosos fueron arrestados y se incautaron más de 32 toneladas de drogas, incluidas cocaína, cannabis, anfetaminas y metanfetaminas, junto con 250 armas de fuego, 55 autos de lujo y más de 148 millones de dólares en efectivo y criptomonedas.

«Hemos estado en los bolsillos traseros del crimen organizado (…) De lo único que hablan es de drogas, violencia, golpes entre ellos, personas inocentes que van a ser asesinadas», aseguró Calvin Shivers, de la División de Investigación Criminal del FBI, en una rueda de prensa en la Haya.

Solo en Australia, las autoridades confirmaron 224 personas detenidas. Allí, el lunes confiscaron 104 armas de fuego, incluido un rifle de francotirador de grado militar, así como cerca de 35 millones de dólares en efectivo, 7 millones de ellos de una caja fuerte enterrada debajo de un jardín en un suburbio de Sydney.

En Europa, hubo 49 arrestos en Holanda, 75 en Suecia y más de 60 en Alemania, donde las autoridades incautaron cientos de kilogramos de drogas, más de 20 armas y más de 30 autos de lujo y dinero en efectivo.

La operación también reveló que las bandas delictivas estaban siendo alertadas sobre acciones policiales, lo que provocó «numerosos casos de corrupción pública de alto nivel en varios países», según una declaración del FBI.

ANOM, la aplicación del FBI que logró engañar a delincuentes de todo el mundo

Todo comenzó cuando las autoridades desmantelaron dos plataformas encriptadas que los criminales venían utilizando: EncroChat y Sky ECC. Con la necesidad de los grupos delictivos de adquirir en el mercado un nuevo medio de comunicación seguro, el FBI intervino con la aplicación ANOM, desarrollada para su objetivo.

«Hubo un vacío que se creó por la falta de estas plataformas encriptadas (…) Así que eso generó una oportunidad para la colaboración con nuestros socios internacionales, no solo para desarrollar la herramienta específica, sino también para desarrollar el proceso de recopilación de inteligencia y diseminación de la inteligencia», dijo Shivers.

Toda la estrategia tomó cerca de tres años y durante los últimos 18 meses, el FBI instaló la app a teléfonos móviles modificados que fueron vendidos a través de intermediarios a más de 300 pandillas que operan en más de 100 países, explicó el FBI.

La táctica fue replicada en otros lugares. En Australia, un hombre que se encontraba prófugo de la justicia había «esencialmente organizado a sus propios colegas» al distribuir los teléfonos, y sin saberlo ayudó en el seguimiento. Los interceptados revelaron, por ejemplo, información sobre cargamentos de droga al interior de frutas, aseguró el comisionado de la Policía Federal Australiana, Reece Kershaw.

Los miembros del crimen organizado creían que sus comunicaciones eran seguras debido a que los teléfonos habían sido personalizados para eliminar todas las capacidades, incluidas las funciones de voz y cámara.

Como resultado, no hubo ningún intento de ocultar o codificar los detalles de los mensajes, que las autoridades estuvieron espiando.

Con Reuters, AP y medios locales

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