04 de agosto del 2021

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Federer derriba a Wawrinka y vuelve a la final siete años después

  EFE. Melbourne.   Roger Federer rompió su racha de cinco semifinales perdidas en el Abierto de Australia, al vencer a su compatriota Stan Wawrinka por 7-5, 6-3, 1-6, 4-6 y 6-3, y siete años después luchará por su quinta corona en Melbourne. Federer ganó en tres horas y cinco minutos y se enfrentará en […]




 

  • EFE.
  • Melbourne.

 

Roger Federer rompió su racha de cinco semifinales perdidas en el Abierto de Australia, al vencer a su compatriota Stan Wawrinka por 7-5, 6-3, 1-6, 4-6 y 6-3, y siete años después luchará por su quinta corona en Melbourne. Federer ganó en tres horas y cinco minutos y se enfrentará en la final del domingo contra el ganador del encuentro entre el español Rafael Nadal y el búlgaro Grigor Dimitrov (V/9.30 horas). [Narración y estadísticas.

«Me siento increíble. Ni en mis mejores sueños me imaginé llegar tan lejos en Australia. Y ahora tengo dos días libres antes de la final, es increíble», admitía exultante Federer las derribar a su compatriota Wawrinka.

La última vez que Federer levantó la copa de campeón en estas tierras fue en 2010. Wimbledon 2012 ha sido el último de sus 17 Grand Slams ganados, y el Abierto de EE.UU. 2015 la última vez que pisó la final de un grande.

«Enfrentarse a Rafa es el mayor desafío del tenis», sorprendió Federer al ser cuestionado por la final. «Soy el fan número uno de Rafa, es un competidor increíble y en el pasado tuvimos muchas batallas épicas». «Creo que ninguno de los dos pensábamos hace unos meses que podíamos llegar a la final de Australia», agregó.

El domingo, con 35 años y 177 días, Federer se enfrentará a la historia, para intentar ganar su partido número 100 en este torneo y de paso convertirse en el segundo campeón más longevo en llevarse un grande, en la Era Open, después del australiano Ken Rosewall.

De clase en clase hasta la final

Animado por los casi 15.000 aficionados de la Rod Laver Arena, Roger convirtió el Día de Australia en el ‘Día de Federer’, pues el público que acudió al recinto se decantó descaradamente hacia el jugador de Basilea, que jamás había disputado un partido a cinco sets completos con el de Lausana en 21 duelos anteriores.

En ese ambiente, con rugidos animándole y con continuas muestras de aliento, Federer dio cuenta de Wawrinka en los dos primeros sets, como si estuviese jugando con él en el patio de su casa.

Stan, ganador en 2014 cuando derrotó a un Nadal lesionado, ni siquiera levantó la voz para protestar, ni cuando Roger le envió una dejada traicionera a la que no llegó, dejándole en ridículo. Tampoco alzó el puño para darse ánimos, y su gesto tocándose la cabeza con un dedo, mostrado en días anteriores cada vez que mantenía la calma y ganaba un punto, no existió esta vez.

Roger suele decir de Stan que necesita tiempo para explotar del todo, y el tercer set y cuarto set le dieron la razón porque la reacción de Wawrinka estaba por llegar y tras 81 minutos de estar más pasivo que su rival, tomó la iniciativa, para ganar dos sets en los que puso más pasión y en los que Federer sumó demasiados errores no forzados (acabó con 50).

La esposa de Federer, Mirka Vavrinek, se tapaba los ojos, llena de desesperación, y más cuando su marido tomó la decisión de llamar al doctor y se retiró de la pista. Stan aprovechó esos siete minutos para hacer ejercicios de ‘crossfit’ y estirar sus músculos.

Federer salió dispuesto a luchar y salvó dos puntos de rotura en el tercer y quinto juego del set decisivo, y apretó lo justo para que Wawrinka notara el acoso en el sexto. Stan entregó su saque con una doble falta que anunciaba ya su derrota.

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