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15 de abril del 2021

Opinión

La educación francesa: de Republicana a esos resultados desgarradores

Amparo Chantada. ¿Es una utopía la equidad frente a la educación? La escuela debe aceptar esa fatalidad y renunciar a su misión liberadora o emancipadora? La eficiencia de la educación reniega definitivamente  la igualdad/equidad? Calidad de la educación e igualdad frente a la educación ya son antinómicas? Frente al resultado de algunas investigaciones, reflexiono sobre la […]




Amparo Chantada.

¿Es una utopía la equidad frente a la educación? La escuela debe aceptar esa fatalidad y renunciar a su misión liberadora o emancipadora? La eficiencia de la educación reniega definitivamente  la igualdad/equidad? Calidad de la educación e igualdad frente a la educación ya son antinómicas? Frente al resultado de algunas investigaciones, reflexiono sobre la educación francesa, que fue y que le pasa en la actualidad.

La educación en Francia, ya no está, en las primeras filas de los rankings universales, sufre de males profundos que no supera a pesar de las numerosas y sucesivas reformas que conoce desde el siglo XIX, Mayo del 68 y últimamente a las reformas que implementan cada nuevo Presidente, apenas llegado al Eliseo. Que paso, que ha pasado, es excepcion? Veamos.

La educación francesa tiene fama, sobre todo,  por su Educación Superior: con los intelectuales, sus Grandes Escuelas, donde se re-producen las elites –de todos los ámbitos- en particular para gobernar, sus Alianzas Francesas que buscan la cooptación de las elites extranjeras a partir del francés,  sus Universidades y profesores de gran prestigio en las áreas de Ciencias, Humanidades, Sociales y de Comercio,  que formaban gratis (hasta la llegada de Macrón) millares de estudiantes del mundo entero que después se encargaban, con sus obras y trabajo, de prestigiar la Educación Superior de Francia fuera de sus fronteras.

La educación francesa tuvo grandes pensadores como Jules Ferry y sus leyes, que establecieron en primer lugar la educación gratuita (1881) y después la educación laica y obligatoria (1882), fueron  pasos cruciales en la base de la Tercera República Francesa (1871-1940),  la formación de una conciencia nacional, del nacionalismo francés frente al alemán y de una supremacía que duro muchos años sobre los otros sistemas educativos… que permitio, sobre todo,  su desarrollo nacional y  en sus Colonias.

La escuela francesa descansa en puntos fundamentales, hasta la fecha nodales:

1º Desde el siglo XIX, la escuela francesa es laica, pública y obligatoria. La escuela francesa pública acoge  un 80% de los alumnos en edad de escolarización obligatoria, mientras que el sector  privado, que  recibe algunas ayudas del Estado, escolariza al 20% restante.

  • Muchos niños cursan los tres años de educación infantil optativa en el pre-escolar, después, todos los niños y niñas cursan los ciclos educativos elementales en cinco años.

2º La escuela pública juega un papel fundamental, en la gestación de una conciencia nacional colectiva, a partir de la enseñanza de la historia y la geografía. Y a partir de la enseñanza de su idioma, el francés,  en su vertiente más culta. (Lectura, comprensión, composición, análisis, poesía, gramática y dictados diarios).

  Los contenidos de las asignaturas  son supervisados y aprobados por el Estado, ya que las decisiones relativas a las políticas educativas francesas recaen sobre los Ministerios de Educación Nacional y de Enseñanza Superior e Investigación, así como a sus órganos asesores. El sistema educativo francés está bastante descentralizado. La educación primaria, por ejemplo, corre a cargo de los municipios, y existe un segundo nivel administrativo, supeditado al de los ministerios, que está formado por las Academias regionales, cuyo máximo responsable es el Rector. En los centros educativos de cada una de estas tres demarcaciones o zonas, las figuras de autoridad son los Directores en educación primaria, y los Principales y Provisores en secundaria, todos ellos con máximas competencias docentes y administrativas en sus respectivos centros. (CAPES, AGREGACION)

4º Los resultados de la escuela francesa según el informe PISA la situaban por encima de la media de los países de la OCDE todavía,  en el 2015:  se encontraba dos puntos por encima de la media en competencias científicas, seis puntos por encima en lo que a comprensión lectora y tres puntos en competencias matemáticas.

5º Desde la llamada Ley del 22 de julio de 2013, se promueven las prácticas obligatorias de aprendizajes en empresas para los estudiantes de secundaria superior, hasta la introducción del enfoque de emprendimiento en el currículo general,

6º La educación secundaria recibe el apoyo de centros de “educación prioritaria”, destinados a alumnos cuyo grado de indisciplina o falta de integración han llevado a las autoridades educativas a traspasar su formación a estos centros, que durante el curso 2016-2017 ya integraban al 20% del alumnado de secundaria.

7º.  Los hijos de los recién llegados, inmigrantes,  obtienen automáticamente el derecho (y la obligación) a una educación pública y, pese a eso, el porcentaje de inmigrantes de primera generación en las aulas francesas no alcanza el 10% del total del alumnado escolarizado en el país.

8º Algunos de los días de vacaciones escolares varían dependiendo de la zona en la que se encuentre la escuela. El país queda dividido en tres zonas diferenciadas: la A, la B y la C, y cada una de ellas celebra algunas de sus vacaciones en periodos diferentes, para garantizar una mayor capacidad de maniobra a los padres. Es el caso de las vacaciones de invierno y primavera, aunque las de navidad, todos los santos y verano son celebradas al unísono por todos los centros del país.

9º. Algunas municipalidades pagan a sus alumnos “vacaciones de montaña” donde se estudia por la mañana y la tarde, se practica esquí. También algunas ofrecen “vacaciones de mar” donde la actividad deportiva de tarde consiste en practicar los deportes acuáticos, algunas ofrecen “vacaciones en áreas rurales” para la iniciación a la vida rural con la naturaleza y los animales de la finca.

10º Para enseñar en Francia se puede optar por las Escuelas Normales de Maestras/os, para la enseñanza en Primaria y por  la Universidad, donde después de pasar la maestría, se pasa un examen especializado llamado “Certificado  Aptitudes Profesionales para  la Enseñanza Secundaria” (CAPES) , para enseñar en los colegios y la AGREGACION para enseñar en los liceos. Lo que garantiza un excelente nivel de formación a todos los niveles.

11º El sueldo del personal de la Educación francesa fluctua entre 400 y 900 euros.  Se hace carrera institucional como empleado público. Los recién graduados son nombrados en el interior del país, existen ventajas materiales para facilitar los traslados, muchos duran años en esa situación antes de acercarse a su lugar de preferencia. Otros optan por el extranjero, en particular en los  “Liceos francéses” del exterior, semi privados semi públicos, donde los precios son fijados según el país,( algunos alcanzan precios astronómicos, son frecuentados por las elites locales, sean económicas sean culturales como New York, Roma, Londres, Bogotá).

Pues, el sistema francés a pesar de tener esos propósitos tan integradores, de ser descentralizado, de tener profesionales de la educación que asumen su profesión como intelectuales con una vocación incuestionable, entre el sacerdocio y una labor revolucionaria (a la Gramsci) el sistema francés acaba de ser desnudado, acusado de fomentar, lo que debía combatir:  divide,  no cumple su misión de integración y al contrario  segrega y  amplía la brecha del éxito, entre las clases sociales, entre  los estudiantes de los centros urbanos de Francia (grandes ciudades) y los de la periferia de esas ciudades. La escuela fracaso, no solo en la integración, sino en la formación básica de los estudiantes, en la detección de los  problemas familiares y barriales y de delincuencia menor que lleva a la delincuencia de mayor grado. Los informes son desgarradores y explican, en parte, el movimiento de los chalecos amarillos y el auge del resentimiento como sentimiento dificil de controlar en la juventud francesa. Seguiremos.

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