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19 de mayo del 2021

Opinión

La explicación se impone

Orlando Gil. Churchill (sobrio nunca) dijo que un político debe predecir lo que va a ocurrir y después explicar porqué no sucedió. Ese talento, que no se vende en botica, lo necesitarán los precandidatos que no hayan alcanzado la meta, aún cuando proclamaron en todas las plazas que ganarían. Los seguidores sabrán tanto como él […]




Orlando Gil.

Churchill (sobrio nunca) dijo que un político debe predecir lo que va a ocurrir y después explicar porqué no sucedió.

Ese talento, que no se vende en botica, lo necesitarán los precandidatos que no hayan alcanzado la meta, aún cuando proclamaron en todas las plazas que ganarían.

Los seguidores sabrán tanto como él la razón del fracaso, pero corresponderá al jefe de grupo sustanciar la derrota, y deberá hacerlo, porque hay reveses para toda la vida, y otros, como el palo encebado, que solo dejan el sucio.

Las oportunidades se quedan esperando o aflorarán más adelante.

Escribo antes del juego, pero ojalá que el ánimo haya estado bien dispuesto y se haya aceptado el resultado, pues en cada consulta se tienen aparatos nuevos, pero el temperamento nunca cambia.

Los días finales fueron como los de Pompeya, aunque sin lava ni fuego, pues el dominicano en política es un paquete que incluye adrenalina.

En los medios cada mayordomo inventó a gusto y capricho, aun cuando sabían que su siembra no llegaría a retoño. Las redes por su parte nunca fueron más malvadas.

Las encuestas, prodigiosas en el pronóstico, habrá que ver en las certezas. Y aunque se entiende que muchas perderán cliente o mercado, puede desde ahora apostarse que no.

La relectura de cada sondeo revelará lo que no se advirtió en un primer momento. El resultado real estuvo en las letras pequeñas y en la entrega ni se ponderó ni se resaltó.

Así ha sido siempre.

Dieron a Hillary Clinton por encima de Donald Trump, pero Trump ganó la presidencia. La letra pequeña fueron los colegios electorales, y eso no fue culpa de encuesta, sino de estrategia.

Igual con el Brexit, una burla del destino, que bien considerado fue más fatalismo político que medición previa.

Después de ambas experiencias de torpeza estratégica, las encuestas siguen su trabajo, con confiabilidad dudosa, pero con confianza del cliente.

República Dominicana es el mejor ejemplo. En el reciente proceso de primarias fue una especie de santuario de revalidación.

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