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09 de mayo del 2021

Opinión

La historia de Agustín Laje

Chiqui Vicioso (III)Concluyo mi análisis sobre Agustín Laje porque su discurso contra las Tres Causales está lleno de falacias, las cuales puede sostener frente a los congresistas dominicanos por su incultura generalizada (con honrosas excepciones). Laje afirma que la “Segunda ola del Feminismo” nació con Simone de Beauvoir y su “Segundo Sexo”, donde repite, correctamente, […]




Chiqui Vicioso

(III)
Concluyo mi análisis sobre Agustín Laje porque su discurso contra las Tres Causales está lleno de falacias, las cuales puede sostener frente a los congresistas dominicanos por su incultura generalizada (con honrosas excepciones).

Laje afirma que la “Segunda ola del Feminismo” nació con Simone de Beauvoir y su “Segundo Sexo”, donde repite, correctamente, que “no se nace mujer sino que se construye”. Ahí no puede entender que esta afirmación no es biológica, sino cultural.

Continúa con una crítica a Engels y su “Origen del Estado, la familia y la propiedad privada” donde dice que “Engels trata de representar al hombre como el burgués de la familia y a la mujer como su proletariado”.

Estos refritos ideológicos aparentan nuevos y, como afirman las feministas argentinas: “Están orientados a provocar, no son nuevos en nuestra sociedad. Aparecieron en las dictaduras militares y el Papa hoy no se adhiere a esa normativa”.
Las posturas ideológicas de Laje también han generado las criticas de las feministas de derecha, una de las cuales (Valentina Verbal) le reclama estar atribuyéndole a la izquierda conquistas que son de la civilización, que “no es de liberales ni de izquierda, sino de la humanidad”.

En su asalto al “feminismo de tercera ola”, Laje ataca inmisericordemente a feministas como Judith Butler y Beatriz Preciado, a quienes acusa de afirmar que “el sexo siempre fue género”, como base de una estrategia “Queer” (homosexual) central a sus denuncias del “hetero-capital”.

Como es lógico, Laje denuncia la “interferencia” del Estado, con sus políticas de protección a la diversidad sexual y la violencia contra la mujer. Para él la violencia doméstica no existe, aunque los estudios regionales demuestran que en un 70 y 80 por ciento de los casos es el hombre el que agrede y/o asesina a las mujeres.

Lo que fascina de sus refritos es que lee y generalmente asiste a sus entrevistas con un voluminoso libro de Antonio Gramsci, el más importante pensador marxista sobre la importancia de la cultura, y esto es algo que los “alternativos” o de izquierda no practican, no entendiendo que las luchas no se ganan con emocionalismos, ingenuidades o proclamas.

Aunque las posturas de Laje se pueden catalogar de “falacias de generación apresurada made in Washington”, algo nos enseña: la necesidad de estudiar a los contrarios, para luego combatirlos con sus propias armas.

Y es ahí donde su lucha contra Las Tres Causales logrará lo que no hemos logrado las feministas: evidenciar la creciente pérdida de credibilidad de la jerarquía católica en su lucha por contrarrestar el avance de la humanidad hacia la tolerancia y la práctica del “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”.

Por. Chiqui Vicioso luisavicioso21@gmail.com

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