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16 de abril del 2021

Deportes

La MLB y otra decisión que trastoca la pelota del Caribe

El acuerdo con Cuba trae a la memoria la inclusión de los boricuas en el sorteo. El recién anunciado acuerdo entre la Federación Cubana de Béisbol (FCB) y Major League Baseball (MLB) —que permite la negociación de contratos con peloteros cubanos activos— abre un espacio para que países caribeños de pujanza beisbolística como Puerto Rico, República Dominicana, Venezuela, Panamá, […]




El acuerdo con Cuba trae a la memoria la inclusión de los boricuas en el sorteo. El recién anunciado acuerdo entre la Federación Cubana de Béisbol (FCB) y Major League Baseball (MLB) —que permite la negociación de contratos con peloteros cubanos activos— abre un espacio para que países caribeños de pujanza beisbolística como Puerto Rico, República Dominicana, Venezuela, Panamá, Colombia y México hagan un nuevo análisis respecto al desarrollo de sus talentos ante la fuerte competencia que presenta Cuba y su conocida calidad de los peloteros que desarrolla. Y aunque el impacto de ese anuncio está por verse en Puerto Rico, el acuerdo trae a la memoria otra decisión de MLB que también trastocó al béisbol caribeño.
En 1988, MLB prohibió que jugadores puertorriqueños firmaran contratos como agentes libres y ordenó que Puerto Rico, como territorio de Estados Unidos, tuviera que participar en el sorteo de jugadores novatos a partir del 1989. El sorteo de novatos se inició en el 1965 y hoy día Canadá (1991) y Puerto Rico participan del mismo. Antes de que fueran incluidos en el sorteo, para los peloteros boricuas, todo se basaba en oferta y demanda. Previo al llamado draft, un jugador prospecto tope en Puerto Rico podía recibir hasta un bono por firmar de $300,000. Jugadores de la talla de Juan “Igor” González, Roberto Alomar, Bernie Williams, Carlos Delgado, Iván Rodríguez y Rubén Sierra, entre otros, firmaron en la década del 1980 y brillaron con luz propia en las Mayores. Pero, el sorteo de novatos puso límites de negociación y trajo, además, que los peloteros del patio tuvieran una edad límite para firmar y que fueran graduados de escuela superior. El ser estudiante universitario también cobró importancia. Dos sucesos ligados a peloteros boricuas fueron vitales en la reacción que tuvo MLB para incluir a los boricuas en el sorteo. Un nota publicada en MLB.com destaca lo que se llamó el “factor Melvin Nieves”, un jardinero boricua, a quien Atlanta le dio en 1988 la suma de $175,000 por firmar, un récord para contratar a un agente libre extranjero, aunque era ciudadano norteamericano como los demás peloteros colegiales nacidos en Estados Unidos. Otro ‘factor’ fue el caso del lanzador zurdo Juanchi Nieves, quien en 1983 firmó como agente libre con Milwaukee por $150,000, que fue la mejor marca en ese entonces para un jugador extranjero. En dicho año, Nieves era estudiante de Avon Old Farms en Connecticut, y ante su firma, MLB reglamentó que ningún jugador extranjero que estuviera estudiando en Estados Unidos sería agente libre y tenía que ser evaluado acorde a la reglas del sorteo de novatos. Ambos ‘factores’ impulsaron la obligación del sorteo de novatos desde 1989, que fue un gran balde agua fría para el béisbol profesional en Puerto Rico, que vio reducir la cantidad de jugadores boricuas en las Mayores tanto en la década del 1990 como en el 2000. Carlos Delgado fue el último boricua en firmar un contrato como agente libre. Lo hizo el 9 de octubre de 1988 con Toronto. En una carrera de 17 temporadas en las Mayores, ganó sumas millonarias. Bateó .280 de por vida, con 473 jonrones y 1,512 impulsadas. En el 1989, primer año en que Puerto Rico debutó en el sorteo de novatos, el jardinero carolinense Edgardo Larregui, figuró como el primer puertorriqueño reclamado en el sorteo. Tenía 17 años y firmó con los Cachorros de Chicago. Fue seleccionado en la ronda 7 y fue el jugador número 172 en el sorteo. Jugó profesional hasta los 24 años y escaló hasta la filial AA en su carrera. En ese sorteo de 1989, fueron reclamados entre otros, el entonces campocorto Jorge Posada (Yankees, ronda 43) y el jardinero Ricky Otero (Toronto, ronda 65). Tanto Posada como Otero no firmaron y fueron al sorteo de 1990, en donde Otero fue reclamado por los Mets en la ronda 45 y Posada por los Yankees en la ronda 24. En el 2012, el siore boricua Carlos Correa hizo historia cuando fue primera selección en el sorteo de jugadores del 2012 (Houston). Solamente ha habido 13 jugadores boricuas seleccionados en primera ronda del sorteo de jugadores.

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