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21 de abril del 2021

Entretenimiento

La tortura de Harvey Weinstein a Lupita Nyong’o: «Si quieres ser actriz, tienes que hacer estas cosas»

El caso de Harvey Weinstein está llamado a provocar un cambio en Hollywood. Desde que conocimos el primer artículo de The New York Times, la oleada de denuncias de mujeres no ha parado. La alfombra se ha levantado y lo que había debajo no para de sorprendernos. Ya casi perdemos la cuenta de la cantidad […]




El caso de Harvey Weinstein está llamado a provocar un cambio en Hollywood. Desde que conocimos el primer artículo de The New York Times, la oleada de denuncias de mujeres no ha parado. La alfombra se ha levantado y lo que había debajo no para de sorprendernos. Ya casi perdemos la cuenta de la cantidad de mujeres de la industria que se vieron acosadas por el productor. La ganadora del Oscar por '12 años de esclavitud', Lupita Nyong'o, también se ha pronunciado y su testimonio es indignante.
En un extenso artículo para The New York Times, Nyong'o ha dado cuenta de sus experiencias con el magnate. Según explica, conoció a Weinstein en Berlín en 2011, cuando todavía era una estudiante de arte dramático en la escuela de Yale. Se lo presentaron como "el productor más poderoso de Hollywood", y recuerda que, "como aspirante a actriz, obviamente estaba deseando conocer a gente de la industria". Sin embargo, una productora conocida le advirtió de que "es un hombre que está bien conocer en el negocio, pero ten cuidado con él. Puede ser un abusador". Después de este primer encuentro, Weinstein la invitó a comer y allí vivió una extraña situación. "Nos sentamos y pidió un vodka con soda para mí. Yo pedí un zumo. Harvey [...] le dijo al camarero que me trajera el vodka con soda. Yo me negué y dije que quería un zumo. Seguimos insistiendo hasta que él terminó diciéndole al camarero: "Trae lo que te diga que le traigas. Yo soy el que va a pagar la cuenta"", relata. Finalmente el camarero trajo el vodka, pero Nyong'o no se lo bebió, "Me llamó cabezota. "Ya lo sé", le dije". Posteriormente, ambos se dirigieron a la casa de Weinstein, donde la actriz conoció a sus hijos y vieron una película. "A los quince minutos de terminar, Harvey vino y me dijo que quería enseñarme una cosa", explica. El productor la llevó a su habitación y le dijo que quería hacerle un masaje. "Me entró un poco de pánico y rápidamente me ofrecí a darle un masaje yo: así estaría yo en control y sabría en todo momento dónde estaban sus manos", recuerda. "Empecé a masajearle la espalda para ganar tiempo y pensar cómo librarme de esta situación indeseable. Poco después, dijo que se quería quitar los pantalones. Le pedí que no lo hiciera y le dije que me haría sentir tremendamente incómoda. Se levantó de todas formas para hacerlo así que me levanté y me fui a la puerta [...]. Él volvió a mencionar lo cabezota que era".

Un duro testimonio

Según escribe Nyong'o, se convenció a sí misma de que solo había sido un momento incómodo. Volvieron a coincidir varias veces, aunque la actriz guardó las distancias. En una cena, sin embargo, volvió a coincidir a solas con él. "Antes de que llegaran los entrantes, él me dijo: "Vamos al lío. Tengo una habitación privada arriba en la que podemos tomarnos el resto de la comida". Me quedé asombrada. Le dije que prefería comer en el restaurante", explica. "Me dijo que no fuera tan ingenua. Si quería ser actriz, tenía que estar dispuesta a hacer esas cosas. Me dijo que había salido con esta actriz famosa y con esa otra y que mirara adónde las había llevado". A Nyong'o le ofrecieron papeles con The Weinstein Company pero siempre los rechazó. "Fue una de las primeras personas que conocí en la industria y me dijo: "Las cosas son así"", escribe la actriz. "No sabía que las cosas podían cambiar. No sabía que nadie quería que las cosas cambiaran". El potente discurso de la oscarizada actriz llega después de que se pronuncien sobre el caso Weinstein la actriz Lena Headey y el director Quentin Tarantino.

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