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18 de abril del 2021

Opinión

Las multas

Mas allá del alboroto y las discusiones sobre la legalidad de las multas a quienes violen el toque de queda, que finalmente obligaron a la Procuraduría General de la República a dejarlas sin efecto, hay un hecho cierto, incontrovertible, al que no debemos dejar de prestarle atención: los boletines de Salud Pública sobre el curso […]




Mas allá del alboroto y las discusiones sobre la legalidad de las multas a quienes violen el toque de queda, que finalmente obligaron a la Procuraduría General de la República a dejarlas sin efecto, hay un hecho cierto, incontrovertible, al que no debemos dejar de prestarle atención: los boletines de Salud Pública sobre el curso de la pandemia indican que los nuevos contagios que se reportan diariamente se mantienen muy altos, como alta está también la tasa de positividad, lo que nos pone en la ruta hacia el peor de los escenarios, en el que ningún país quisiera estar, como lo es no tener donde llevar a los enfermos que necesitan hospitalización porque el sistema fue desbordado y ya no hay camas ni unidades UCI donde atenderlos. También es un hecho cierto, que nadie se atreve a negar, que nos encontramos en ese punto debido a que una parte de la población se resiste, por cansancio, necesidad o simplemente porque le da la gana, a respetar las normas impuestas por las autoridades sanitarias, empezando por un toque de queda odioso pero necesario para evitar que la pandemia llegue a niveles inmanejables, lo que hundiría un mas nuestra economía. Lo que quiere decir que las autoridades tienen que tener una herramienta legal, sea a través de los jueces de paz o que la apruebe al vapor el Congreso, para sancionar las violaciones a las medidas sanitarias para prevenir el covid-19, que si nos llevamos de la cantidad de infractores que se reporta cada día habría que concluir que esos jueces no van a dar abasto. Pero tienen que hacerlo pronto, pues el virus no da tregua ni espera a nadie. Moraleja: Tiene que haber una forma de mantener bajo control a la manada de desaprensivos (ayer apresaron 80, incluido un diputado, en una fiesta clandestina en Puerto Plata) que se niega a cumplir con esas disposiciones, porque de lo contrario, y que se me perdone la inevitable crudeza, nos vamos a joder todos, los que las respetamos y los que se las pasan por el forro. PorClaudio Acosta

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