República Digital - Indotel Anuncio

13 de abril del 2021

Opinión

¿Llegó la Tercera Guerra Mundial?

Según el plan anunciado, es un ensayo que de antemano dice que no caerá sobre ninguna población, pero y ¿si cae? Es jugar a la ruleta rusa por parte de Kim Jon-Un. Miguel Sang Ben. Mucho se ha escrito sobre la Tercera Guerra Mundial, minusvalorando todos los enfrentamientos acontecidos luego de la Segunda Guerra Mundial […]




Según el plan anunciado, es un ensayo que de antemano dice que no caerá sobre ninguna población, pero y ¿si cae? Es jugar a la ruleta rusa por parte de Kim Jon-Un.
Mucho se ha escrito sobre la Tercera Guerra Mundial, minusvalorando todos los enfrentamientos acontecidos luego de la Segunda Guerra Mundial como escaramuzas, ya que por definición la Tercera sería una guerra nuclear. La “guerra” verbal entre el “muchacho” que dirige a una de las dinastía comunista del mundo, Corea del Norte, y el extravagante presidente norteamericano, nos lleva a pensar que está por llegar la Tercera. Curiosamente, la política mediática que nos arropa parece señalarnos que los comportamientos de ambos líderes están motivados por una lógica de doble chantaje. Baso mi comentario en dos documentos del periodista Xavier de Fontdeglòria, en El País, disponible en el siguiente enlace: el primero sobre la amenaza de lanzar cuatro misiles sobre Guam, https://elpais.com/internacional/2017/08/10/actualidad/1502332555_399087.html?rel=mas y el segundo, como queda entrampada China en este conflicto “sin pies ni cabeza”, https://elpais.com/internacional/2017/08/11/actualidad/1502460952_152620.html El Ejército norcoreano dice que planea lanzar cuatro misiles tipo Hwasong-12 que cruzarían los cielos de Japón y caerían a entre 30 y 40 kilómetros de las costas de la isla de Guam, un importante enclave militar estadounidense situado en el Pacífico, a modo de advertencia. El plan no se basaría en atacar la isla o sus bases militares, sino que apuntaría a sus aguas cercanas. Los cohetes volarían durante 18 minutos y harían un recorrido de 3.356,7 kilómetros, según detalló la agencia KCNA. Según el plan anunciado, es un ensayo que de antemano dice que no caerá sobre ninguna población, pero y ¿si cae? Es jugar a la ruleta rusa por parte de Kim Jon-Un. El que está entrampado es Xi Ying-Pin, el líder chino, que ha demostrado que aunque es el único soporte comercial de Corea del Norte no tiene la influencia que le requiriera Trump para que obligara a su supuesto subalterno a desmantelar su programa nuclear. El inquilino del Palacio Presidencial de Pyongyang es lo suficiente “cabezón” como el inquilino de la Casa Blanca en Washington. Dice Fontdeglòria: “Un aspecto que preocupa a China es una posible escalada armamentista en la región derivada de la amenaza norcoreana. Algunos políticos tanto en Corea del Sur como Japón han abogado por incrementar su capacidad militar, algo que en Pekín no ha sentado nada bien. La instalación del THAAD en Corea del Sur ha suscitado un fuerte rechazo, mientras que las aspiraciones niponas, para la agencia Xinhua, “tienen motivos ulteriores” y “tratan de pescar en aguas revueltas”. China mantiene un pulso con Japón por la soberanía del archipiélago de las Senkaku (Diaoyu en mandarín), situado en el mar de la China Oriental.” El dilema chino es evidente: colabora con Estados Unidos para una paz que estabilice su barrio, o deja rodar que se complique la coyuntura y haga que Trump tenga un poco de su propia salsa. Decida usted este dilema por el bien de la humanidad.

Noticias destacadas