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23 de abril del 2021

Política

“Me siento totalmente traicionado”: Rafael Correa

El expresidente de Ecuador, Rafael Correa, dejó el gobierno hace apenas 100 días y se ha radicado en Bélgica, el país de origen de su esposa, con la intención- según sus propias declaraciones- de alejarse de la política. Sin embargo, en un término que nadie habría imaginado, las relaciones con su sucesor, Lenin Moreno –ex […]




El expresidente de Ecuador, Rafael Correa, dejó el gobierno hace apenas 100 días y se ha radicado en Bélgica, el país de origen de su esposa, con la intención- según sus propias declaraciones- de alejarse de la política. Sin embargo, en un término que nadie habría imaginado, las relaciones con su sucesor, Lenin Moreno –ex vicepresidente de Correa elegido con su apoyo y como opción de continuidad frente a la oposición de derecha- las relaciones se han deteriorado gravemente. Desde Bogotá, donde asistió a la conmemoración de los 150 años de la Universidad nacional de Colombia, Correa concedió esta entrevista con Rodrigo Pardo, de la revista SEMANA. En ella explica su propuesta de una asamblea constituyente, explica las razones de su distanciamiento con su sucesor –y ex aliado- Lenin Moreno, y se refiere a su visión sobre la realidad del continente en un momento de auge de la derecha, de los efectos para la región de la presidencia de Donald Trump en Estados Unidos, y de las perspectivas de las negociaciones entre el gobierno de Colombia y la guerrilla del ELN, que se iniciaron bajo su mandato y siguen su curso en las afueras de Quito. Rodrigo Pardo: ¿Cómo es su propuesta de convocar una constituyente? Rafael Correa: El problema es que la situación en Ecuador es incomprensible. Hemos ganado las elecciones, pero es peor de que si las hubiéramos perdido porque se está aplicando todo el programa de la oposición, están persiguiendo a nuestra gente, y están convocando una consulta popular en la que no sabemos que van a preguntar. Presumimos que van a descabezar las autoridades de control, lo cual sería terrible para el Estado de Derecho. Entonces, si quieren cambiar tanto, si quieren gobernar con el programa que perdió, si están persiguiendo la gente… bueno, vamos a una asamblea Constituyente, vamos nuevamente a elecciones. Rodrigo Pardo:Usted comenzó su mandato con una Asamblea Constituyente ¿cree que hay normas de esa Constitución que apenas 10 años después, hay que cambiar? Rafael Correa:Usted tiene toda la razón Rodrigo, suena hasta ridículo cada 10 años tener una asamblea Constituyente, porque tuvimos una en el 98, otra en el 2007-2008. Esta es una propuesta frente a la coyuntura gravísima que estamos viviendo, que puede sonar hasta ridícula, pero igual de ridículo es que hayamos ganado las elecciones y que ahora gobierne la oposición y se aplique el programa de la oposición. Y a quienes ganamos las elecciones -lo dijo el presidente actual- nos odia, estamos perseguidos, insultados, calumniados. La Constitución que tenemos es muy buena pero la constituyente sería una alternativa para parar esto, porque la relación de fuerza está totalmente rota a nivel comunicacional, Rodrigo Pardo:¿Cómo explicar lo que ha ocurrido presidente?, ¿Usted se lo imaginó alguna vez? Rafael Correa:Jamás. Ya lo podría explicar parcialmente, pero jamás nos imaginamos esto después de la generosidad y lealtad con que apoyamos a este gobierno. Nos dimos por entero en la campaña, para que ahora digan que odia a los que votaron: así lo dijo (el presidente Lenin Moreno). Para analizar la política ecuatoriana, no puede uno limitarse al eje ideológico izquierda-derecha. Hay otro eje. Si hacemos un plano cartesiano, el eje de las equis horizontal izquierda y en otro extremo derecha, hay también un eje vertical: sierra-costa porque Ecuador es un país muy marcado regionalmente. Yo tengo un temperamento que no le gusta la Sierra, y puede que haya un temperamento en la sierra que no guste en la costa. Pero más allá de eso, siempre ha habido un grupo muy centralista que nos trata despectivamente como monos ladrones, ignorantes, que cree que todo debe dominarse desde Quito.  Que está muy resentido, porque desde hace 10 años un costeño estaba en la presidencia y créame que esa dimensión regional es más importante que la dimensión ideológica y esto se agravó ahora. Cuando mi vicepresidente Lenin Moreno, después de 6 años dice “yo no quiero participar” -él es de la Sierra, nació en la Amazonia, pero toda la vida ha vivido en Quito- yo propongo como candidato a la vicepresidencia a Jorge Glass, que también era de la costa aunque los dos vivíamos en Quito, no sé imagina la presión que tuve. Que se rompía el equilibrio regional, decían. Desconocían que somos un solo país. Por eso al inicio odiaron a Jorge Glas, -ya me odiaban a mí- pero no tenían justificaciones. Rodrigo Pardo:¿Hay algún asunto de fondo, algún tema ideológico, alguna diferencia profunda? Rafael Correa:No. Es básicamente este tema regional y de estilo. Lo ideológico, es que Lenin Moreno es alguien de centro derecha, es una persona sin convicciones pero nunca creíamos que iba a tener tal grado de deslealtad y de perversidad. Cada semana monta un escándalo, que hay una cámara que yo manejo con un celular …. Rodrigo Pardo:  La historia de la cámara ¿se aclaró? Rafael Correa:Es una ridiculez. Es una cámara de vigilancia, no de espionaje, que se instaló en el 2009 cuando se remodela el despacho presidencial. Pero que me filmaba a mí también. Yo pedí que la desconectaran, se la sacó, se puso un tape en la que estaba en la pared. Nunca funcionó eso. Rodrigo Pardo:El presidente Moreno dice que la ley de plusvalía, desestimula la inversión y sobre todo la inversión extranjera. Rafael Correa: Lastimosamente el presidente Moreno no entiende ciertas cosas, está muy mal asesorado. El argumento que dio es que la construcción ha decrecido un 7 ñor ciento. Pero construcción es otra cosa.  Ha decrecido porque bajamos 6 puntos en inversión pública, el mayor impulso para la construcción era la inversión pública, carreteras, multipropósito, hidroeléctricas. Hace dos años hay graves dificultades económicas: nos despreciaron más de 80 por ciento el peso y no teníamos cómo responder -porque tenemos dólar fijo-, tuvimos terremoto, 10000 millones de exportaciones que se perdieron… fue el ajuste más grande de América Latina. Entonces el principal afectado ha sido la construcción, pero no es que tenga que ver con la plusvalía.
Rodrigo Pardo: ¿Se siente traicionado? Rafael Correa: Totalmente. ¿Cuándo me iba a esperar esto? Yo quería retirarme totalmente de la política. Se lo dije al país antes de saber quiénes eran los candidatos. Yo me había retirado de la política para vivir con mi familia en Bélgica -porque mi esposa es belga-. Me iba tranquilo a tener una vida lo más privada posible. ¡Qué ingenuo que fui! Rodrigo Pardo:¿Ahora está dispuesto a regresar al Ecuador? Rafael Correa:   No voy a permitir que esta gente arrase con todo lo logrado. No voy a permitir que se juegue con nuestra reputación. Somos gente honesta, íntegra. Rodrigo Pardo: ¿Cree que en el Ecuador podría ocurrir algo parecido a lo que ha pasado en Colombia entre Santos y Uribe? Rafael Correa: Es un caso totalmente distinto. Uribe se fue contra Santos por la paz. En Ecuador, yo he tenido que participar nuevamente en política porque empezaron a destruir todo lo que habíamos hecho, a decir que el manejo económico había sido equivocado a legitimar el neoliberalismo, y a decir que todos éramos unos corruptos y a destruir a Correa. Rodrigo Pardo:¿Se podría evitar una polarización? ¿Usted estaría dispuesto hablar con el presidente Moreno? Rafael Correa: No, las cosas han ido muy lejos. Podríamos hablar, pero que (el presidente Moreno) pare este show y ya empiece a trabajar. Pero si continúan con este show, con esta traición, con tanta inmoralidad, falta de verdad, tendremos que defendernos. Rodrigo Pardo: Usted ayudó a la iniciación de los diálogos entre el gobierno de Colombia y el ELN en Quito. Pero estamos un poco pesimistas sobre el resultado de ese proceso... Rafael Correa: Yo creo que el proceso es irreversible, a los elenos no les queda más remedio que llegar a un acuerdo después de que las FARC llegaron a un acuerdo. Rodrigo Pardo: En su contacto con delegación de paz del ELN ¿se llevó la impresión de que hay voluntad de negociar? Rafael Correa: Sí.  Estuve en un desayuno de trabajo con las dos delegaciones y se veía voluntad para llegar a un acuerdo. Rodrigo Pardo: Bueno y hay un cese al fuego.   Rodrigo Pardo: Cambiemos de tema…¿Cómo ve a América Latina en un momento tan distinto al que había cuando Usted llegó a la Presidencia, porque ahora la derecha gobierna en mayoría? Rafael Correa: Eso depende del punto de referencia. Sí compara con el 2009, cuando de los diez países latinoamericanos (no cuento a Guyana y Surinam) ocho tenían gobiernos de izquierda -salvo Colombia y Perú-, por supuesto hemos retrocedido. Pero sí compara con los noventa cuando no había ni un solo gobierno de izquierda entonces hemos avanzado. Estamos en tiempos difíciles pero no terribles: ya no somos la izquierda del 3 por ciento. Somos una izquierda con vocación de gobierno, con proyectos y con procesos exitosos.  Les encanta sacar el ejemplo de Venezuela, pero veamos el ejemplo de Uruguay el país más desarrollado de América Latina, que lleva diez años manejado por el frente amplio de izquierda. Veamos a Bolivia: lo que ha hecho Evo Morales es un milagro. O la transformación de Ecuador en los últimos 10 años. Pero obviamente estamos menos bien que el 2010: son tiempos duros pero no terribles. Rodrigo Pardo:¿Cuál ha sido el legado de esa izquierda? Rafael Correa: Hemos avanzado mucho. La década pasada fue la década ganada (para América Latina). En Ecuador hemos sacado dos millones de personas de la pobreza. Hay estudios internacionales que dicen que Ecuador fue el mejor el país, el que mejor aprovechó el boom del petróleo a nivel mundial: Se ha logrado disminuir la desigualdad, disminuir muchísimo la pobreza, tuvimos crecimiento económico, la economía ecuatoriana se duplicó en tamaño.

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