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07 de mayo del 2021

Política

Meditaciones de Abril

Bonaparte Gautreaux Piñeyro Nos han convertido en una nación dividida de distintas y variadas maneras En el curso de estos 56 años después de Abril de 1965 se han hecho todo tipo de reflexiones sobre aquellos acontecimientos donde se le sacó brillo a la Patria cuando la defendimos de los enemigos internos y de los […]





Bonaparte Gautreaux Piñeyro

Nos han convertido en una nación dividida de distintas y variadas maneras

En el curso de estos 56 años después de Abril de 1965 se han hecho todo tipo de reflexiones sobre aquellos acontecimientos donde se le sacó brillo a la Patria cuando la defendimos de los enemigos internos y de los invasores extranjeros.

Nos invadieron y sembraron semillas de obediencia de borregos, de árboles de tranquilina, de olvido de los modos de ser y de hacer, semillas de imitación de tal modo que hemos perdido hasta el modo de caminar.

De manera sutil, lenta pero continuada, sin prisas, pero sin pausas, sin que hagamos conciencia de cómo nos cambian, asimilamos conductas inducidas, dirigidas a limar el espíritu de independencia, de defensa de nuestra integridad nacional.

Nos han convertido, de más en más, en una nación dividida de distintas y variadas maneras.

Cierto, antes éramos un pedazo de isla aislados sometidos por Trujillo a vivir de espaldas a la realidad de entonces, ello permitió que el progreso y la civilización pasaran por encima del país sin que lo aprovecháramos en su momento.

En 1969 publiqué un cuento en la Revista Ahora titulado “Hasta las chichiguas”, En él denunciaba que nos estaban cambiando hasta las chichiguas.

La visión estrecha de los destinos gobiernos posteriores a la muerte del tirano Trujillo ha permitido y contribuido a que hayamos cambiado nuestra independencia por una camiseta carísima, con un letrero del modisto que, además, sirve de propaganda a su creador.

Desaparecieron una serie de obreros individuales, quienes creaban y confeccionaba modelos exclusivos de vestidos de mujer, trajes de hombres, pantalones, zapatos, sombreros

Hoy sufrimos, sin que nos demos cuenta, del resultado de esta sometidos a una camisa de fuera imperceptible, ligera, sutil, estrecha, pegada al cuerpo y a la mente, que nos fuerza a pensar que no somos capaces, que debemos depender de las importaciones y de las exportaciones de productos que necesitamos de países explotadores, imperiales.

La invasión armada de Estados Unidos contra República Dominicana, 1965, nos ha impuesto y refrescado distintas camisas de fuerza. Ya habían iniciado la intervención en las escuelas con el Punto IV, después de 1945.
Luego acuerdos de “cooperación” militar y la introducción de las drogas con las que envilecían a los soldados que luego enviaron a Vietnam, de donde salieron con la sábana por un canto. Sí, fueron ellos los que trajeron las drogas.

Se llevaron cientos de miles de dominicanos, nos quieren fusionar con Haití, nos compran productos agropecuarios, se llevan el oro.

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