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14 de mayo del 2021

Opinión

Mella y el Himno Nacional (II)

JUAN DANIEL BALCÁCER. jdbalcacer@gmail.com. En la medida en que el canto patrio de Prud’Homme y Reyes devenía popular, ciertos círculos de intelectuales iniciaron el proyecto de construcción de un panteón nacional con cuyos paradigmas pudieran identificarse las jóvenes generaciones dominicanas. Fue la época de los bienios constitucionales y de los gobiernos azules, durante la cual […]




JUAN DANIEL BALCÁCER.
jdbalcacer@gmail.com.

En la medida en que el canto patrio de Prud’Homme y Reyes devenía popular, ciertos círculos de intelectuales iniciaron el proyecto de construcción de un panteón nacional con cuyos paradigmas pudieran identificarse las jóvenes generaciones dominicanas. Fue la época de los bienios constitucionales y de los gobiernos azules, durante la cual comenzó a institucionalizarse la educación nacional, en especial la enseñanza de la historia escolar, responsable de formar ciudadanos conscientes y orgullosos del pasado glorioso de la nación y de sus prohombres. Muchas personas, empero, pasaron por alto la ausencia del nombre de Mella en el himno nacional, que fue oficializado por el Congreso Nacional en 1897, aun cuando el presidente Ulises Heureaux no promulgó la ley.

¿Acaso obedeció ello a una omisión voluntaria del poeta Prud¥Homme? En modo alguno. Miguel De Camps Jiménez, en un didáctico opúsculo titulado “Para comprender mejor el Himno Nacional” (2010), sostiene que Mella no fue ignorado por el poeta, y considera que por falta de espacio no habría sido posible enumerar su nombre y el de otros héroes nacionales que también merecían figurar en el texto. Por mi parte creo que tal olvido respondió a que, primero, no existía oficialmente la tríada Duarte-Sánchez-Mella; y, segundo, a que tampoco se mencionaba el nombre del prócer de La Misericordia en vista de que se desconocía en qué lugar descansaban sus restos mortales.

Hacia finales de 1889 fue identificada la tumba en donde había sido sepultado Ramón Mella, aquel 4 de junio de 1864. La Sociedad Hijos del Pueblo promovió entonces la exhumación de sus restos, así como su eventual traslado a la Catedral Primada de América. ¿Cómo pudieron identificarlo? En el viejo cementerio de Santiago se hallaron fragmentos de una caja de caoba, así como “una porción de cabellos rubios y canosos que según opinión de los que conocieron en vida a Ramón Mella se asemejaban a la cabellera de este ilustre varón en los días de su muerte; y por último, la providencial circunstancia de descubrirse entre los restos y pedazos de madera de la caja algunos fragmentos de la bandera nacional que, conforme a la última voluntad de aquel, le sirvió de sudario, comprueban de una manera evidentísima que son estos los verdaderos restos de uno de los dominicanos más ilustres, del benemérito patriota Ramón Matías Mella…”

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