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16 de abril del 2021

Política

Mi defensa a Danilo Medina: “Ni yo te condeno”

Por EDGARD PANIAGUA.   Reclamar justicia, juicio y equidad al Presidente Danilo Medina en todos los casos de corrupción, incluyéndolo a él mismo,  requier una reflexión profunda. Hagamos un paralelismo con el caso de la mujer adúltera que le llevaron al Señor Jesucristo para que la “juzgara”, aunque lo que realmente era, que le estaban armando un […]




Reclamar justicia, juicio y equidad al Presidente Danilo Medina en todos los casos de corrupción, incluyéndolo a él mismo,  requier una reflexión profunda. Hagamos un paralelismo con el caso de la mujer adúltera que le llevaron al Señor Jesucristo para que la “juzgara”, aunque lo que realmente era, que le estaban armando un “gancho” en el buen dominicano. Le estaban tirando un gancho, para culparlo. He aquí el relato: “Entonces los escribas y los fariseos le trajeron una mujer sorprendida en adulterio; y poniéndola en medio, le dijeron: Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo de adulterio. Y en la ley nos mandó Moisés apedrear a tales mujeres. Tú, pues, ¿qué dices? Mas esto decían tentándole, para poder acusarle. Pero Jesús, inclinado hacia el suelo, escribía en tierra con el dedo. Y como insistieran en preguntarle, se enderezó y les dijo: El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella. E inclinándose de nuevo hacia el suelo, siguió escribiendo en tierra. Pero ellos, al oír esto, acusados por su conciencia, salían uno a uno, comenzando desde los más viejos hasta los postreros; y quedó solo Jesús, y la mujer que estaba en medio. Enderezándose Jesús, y no viendo a nadie sino a la mujer, le dijo: Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó? Ella dijo: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más.” ‭‭S.Juan‬ ‭8:3-11‬ ‭RVR1960‬‬ //bible.com/149/jhn.8.3-11.rvr1960 Entre humanos la demanda de justicia, de Moral, el cese de la Corrupción y el paro de la Impunidad, a nivel político, empresarial, social, familiar, y personal se hace en base a lo “mucho y lo poco”. Es lo que pasó con la Mujer adúltera, todos sus acusadores estaban contentos, seguros de que su juicio era correcto, “a esa mujer había que apedrearla” así lo dice la Ley de Moisés. Lo que no se esperaban era que el Señor Jesucristo, el Dador de la vida, el Juez justo, el que todo lo sabe, aún nuestros pensamientos y deseos, le despertaría su conciencia para que entendieran que todos ellos eran tan pecadores como la mujer adultera. Pero, eran ellos adúlteros?. Posiblemente no. Sin embargo, Sí, eran todos pescadores. Y así lo llegaron a entender por el resultado de su acusación y la interpelación del Señor. “El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella e inclinándose de nuevo hacia el suelo, siguió escribiendo en tierra.” Ahora, ante cual justicia lo estaba confrontando el Señor Jesucristo a ellos? Ante la ley de Moisés? NO. Porque ellos no estaban cometiendo ningún pecado en ese momento. La confrontación del Señor era contra la Ley de Dios, contra los absolutos Divinos. Aquellos absolutos que dicen, tanto en el Nuevo como en el Antiguo Testamento lo siguiente: “Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque.” ‭‭Eclesiastés‬ ‭7:20‬ ‭RVR1960‬‬ //bible.com/149/ecc.7.20.rvr1960 En la mente del Señor Jesucristo estaba la necesidad de transmitirle a esa multitud embravecida y acusadora, delirante por apedrear a la adúltera, que ante la ley de Dios ellos eran tan pecadores como ella. Y así lo entendieron, dejaron sus piedras en la tierra, se fueron avergonzados, sintiendo la misma culpa que querían traspasar a la adúltera. Esa convicción es de vital importancia para los que acusamos al Presidente Danilo Medina Sanchez. Quién bajo la ley de Dios puede acusar al Presidente por los actos de Corrupción que se dice ha cometido y/o permitido, quién podría tirar la primera piedra? Sabiendo que Dios conoce y ha visto todos nuestros pecados cometidos en el pasado, en el presente, y conoce nuestros pensamientos e intenciones del corazón…quién podría tirarle la primera piedra a Danilo Medina? Incluso, frente a nuestra misma justicia, quién podría lanzarle la primera piedra? Si todos hemos delinquido, unos más, otros menos. Por lo tanto, para que nuestra demanda de Justicia, Juicio y Equidad sea efectiva, segura e imparcial, para que tenga sentido y lógica, tendríamos que hacerlo desde la misma perspectiva Divina, no desde nuestra propia justicia. Así las cosas, el llamado a los que demandamos Justicia al Presidente y para el Presidente, no es para apedrearlo, encarcelarlo y condenarlo, como si nosotros no fuéramos tan culpable como el (frente a Dios), si no para decirle que frente a Dios, sí, ha sido culpable, por hecho u omisión, y esa culpabilidad tiene y debe de pagarla. Que la Justicia terrenal ha sido el mecanismo que Dios ha establecido para que el hombre sea juzgado por sus malos hechos; en una primera instancia; y que pase lo que pase, habrá una segunda instancia en la que estaremos frente a Él, para recibir la Justa retribución debida a nuestro extravío. Si no tenemos esa cosmovisión de la Justicia y del Pecado del hombre, nuestra justicia será fallida, nuestras demandas serán inútiles, desesperanzadoras, traumáticas, como al efecto estamos viviendo. Porque la justicia del hombre es imperfecta, a veces, como ahora, que ha sido secuestrada y sigue estando secuestrada por los parciales, por eso se legisla para justificar el mal y hacerlo legal, por eso, no todo lo legal es justo. Qué hacer?. Lo que le dijo Dios a la adúltera, decírselo al Presidente, Presidente, váyase y no peques más (si robó, devuelva lo robado, si sus funcionarios robaron que devuelvan lo robado, y enfrenten la justicia, porque no quedarán impunes, y es mejor pagar aquí, que pagar después de esta vida). Para nosotros los acusadores, dejemos las piedras en el piso y vayámonos buscando ser justificados por la justicia divina… No hay otra justificación posible para todos nuestros pecados, pasados, presentes y futuros, sean de hecho u omisión, de corazón o en los deseos internos, que no sea aceptar a Jesús como nuestro Salvador. No hay otra Cosmovisión de la Vida y la Muerte, de la Justicia terrenal y celestial que le dé el verdadero sentido de una lógica demanda frente al Presidente Danilo Medina Sanchez.

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