República Digital - Indotel Anuncio

11 de abril del 2021

Deportes

Nadal XI de Montecarlo

Rafa Nadal ascendió otro Everest en su inmensa carrera. Si para cualquier jugador ganar una vez el Masters 1.000 de Montecarlo, uno de los torneos de más peso histórico, sería un hito, él consiguió hoy conquistar el trofeo por undécima vez. Lo hizo tras derrotar al japonés Kei Nishikori por 6-3 y 6-2 en 1h:33. Cuesta […]




Rafa Nadal ascendió otro Everest en su inmensa carrera. Si para cualquier jugador ganar una vez el Masters 1.000 de Montecarlo, uno de los torneos de más peso histórico, sería un hito, él consiguió hoy conquistar el trofeo por undécima vez. Lo hizo tras derrotar al japonés Kei Nishikori por 6-3 y 6-2 en 1h:33. Cuesta casi más recitar los años y los rivales a los que Nadal XI de Montecarlo ganó en sus finales que en hilvanar la crónica de su último triunfo. Albert Ramos (2017), Gael Monfils (2016), Novak Djokovic (2012 y 2009), David Ferrer (2011), Fernando Verdasco (2010), Roger Federer (2006, 2007 y 2008) y Guillermo Coria (2005) pasaron antes por lo que pasó Nishikori. Sólo el serbio fue capaz de derrotar en una final en el Principado, la de 2013, al caníbal de la tierra batida. Nadal, después de derrotar a Grigor Dimitrov (6-4 y 6-1) en la semifinal, se fue a 'limpiar' su drive a una cancha de entrenamiento. No había quedado satisfecho con el golpe. Y como si fuera una continuación del sábado, comenzó cubriéndose el revés ante el japonés para intentar que su mejor arma fuera la que le diera el triunfo. No estuvo fino de inicio. Y llegó el break (2-1) del nipón, ahora 36º del mundo (sube al 22º) después de que un desgarro en su muñeca derecha le tuviera seis meses parado en 2017. Esa rotura espoleó a Nadal, que comenzó a alargar los puntos y le castigó con dos breaks. En el segundo parcial, la resistencia de Nishikori, un jugador rápido de piernas y de manos, fue aflojando porque el nivel del campeón no bajaba. El suyo era bueno, pero no suficiente en la balanza de la arcilla, donde el balear pesa toneladas. Casi sin darse cuenta, Nadal ya estaba 4-1 y entreabría la puerta en el Monte Carlo Country Club. Un set en el que sólo perdió cuatro puntos con su saque. Los números retratan el poderío de Nadal. Si el año pasado logró el décimo título en Montecarlo, Godó y Roland Garros, en 2018 ya tiene el undécimo en el primero de su particular trilogía. Encadena un récord de 36 sets consecutivos sin tacha en tierra (desde cuartos del año pasado en Roma ante Thiem), logra su 31º Masters 1.000 (desempatando con Djokovic), el 54º título sobre tierra, superficie donde luce un balance de 396-35 y 68-4 en Montecarlo. Y sigue número uno. Montecarlo y la tierra son su fortín.

Noticias destacadas