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18 de abril del 2021

Mundiales

«No puedo regresar a Venezuela»: la incertidumbre de los miles de venezolanos que temen ser deportados tras solicitar asilo en Estados Unidos

Cuando Amaru Coronado volvió a casa el miércoles después de trabajar, lo primero que hizo fue llamar a una amiga que vive en Chile para pedirle cobijo en ese país en caso de que la deporten de Estados Unidos. «No puedo regresar a Venezuela, ni siquiera puedo llegar a mi casa allá», le dice a […]




Cuando Amaru Coronado volvió a casa el miércoles después de trabajar, lo primero que hizo fue llamar a una amiga que vive en Chile para pedirle cobijo en ese país en caso de que la deporten de Estados Unidos. "No puedo regresar a Venezuela, ni siquiera puedo llegar a mi casa allá", le dice a BBC Mundo. Coronado pidió asilo en Miami hace tres meses y pensó que pasarían al menos tres años antes de que las autoridades migratorias la entrevistasen para decidir sobre su estatus. Pensaba que sería así porque, de media, los venezolanos que han solicitado esa protección en EE.UU. desde 2014 han esperado entre tres y cinco años para exponer su caso a un funcionario de inmigración. Durante ese tiempo, pueden permisos de trabajo renovables y residirlegalmente en Estados Unidos. Pero el gobierno de Donald Trump puso en marcha esta semana un cambio que altera los planes de Susana y de otros miles de venezolanos que se encuentran en EE.UU.
El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS, por sus siglas en inglés) comunicó el miércoles en su portal web que, a partir del 29 de enero de este año, fijaría entrevistas primero para los solicitantes de asilo que llegaron recientemente al país en lugar de los más antiguos. "El fin es disuadir a las personas de utilizar los retrasos en el procesamiento de casos de asilo con el único fin de obtener autorización de empleo", decía el escrito. Esos retrasos se deben a un desbordamiento de casos por revisar que se han ido acumulando desde 2013 en las oficinas de asilo. Coronado cuenta que le atemorizaba vivir en Venezuela desde que unos "adeptos al gobierno" le lanzaron piedras y la agredieron mientras repartía unas raciones de comida en una plaza de una ciudad del estado Aragua, en el centro del país. Cree que su historia la hace merecedora del asilo, pero teme que las pruebas que ha recolectado no sean suficientes para las autoridades. "Me preocupa porque contaba con unos años más para prepararme para la entrevista", dice. La medida del USCIS abarca a todos los solicitantes de asilo en el país, pero impacta a los venezolanos especialmente al ser los que más piden esta protección. Su efecto principal es que, al adelantar las entrevistas para solicitudes pendientes por 21 días o menos, no sea posible solicitar una autorización de trabajo, que se otorga a los cinco meses de haber pedido la protección.

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