República Digital - Indotel Anuncio

11 de abril del 2021

Opinión

Odebrecht parte atrás

Por: Claudio Acosta. Gracias a la chapuza del exprocurador Jean Alain Rodríguez, que en realidad merece, dado su carácter clandestino, un calificativo más severo, la defensa aprovechó la audiencia de ayer del caso Odebrecht para criticar acremente el archivo definitivo de la acusación a ocho de los investigados, entre los que se encuentra el actual […]




Por: Claudio Acosta. Gracias a la chapuza del exprocurador Jean Alain Rodríguez, que en realidad merece, dado su carácter clandestino, un calificativo más severo, la defensa aprovechó la audiencia de ayer del caso Odebrecht para criticar acremente el archivo definitivo de la acusación a ocho de los investigados, entre los que se encuentra el actual presidente del PLD Temístocles Montás, para luego solicitar, todos a una, que el caso fuera reenviado para que la parte acusatoria se lo notifique de manera formal, a lo que el tribunal accedió. No puede reprochársele a esos abogados, tan bien pagados que nadie se atrevería a jurar que tienen prisa por que concluya el proceso, que traten de aprovechar cada error, cada metida de pata del Ministerio Público en favor de sus defendidos, ni que utilicen acciones como el archivo irregular de esas investigaciones para continuar desacreditándolo y, por vía de consecuencia, restando validez a la acusación. Esas maniobras e incidentes no contribuyen, en realidad, a establecer la inocencia o culpabilidad de sus clientes, pero sirven para acrecentar aun más en la población su descreimiento y desconfianza en un sistema de justicia que se ha mostrado vergonzosamente incapaz de sancionar la corrupción en las instituciones públicas. El caso Odebrecht empezó mal en la República Dominicana, donde todavía le estamos dando vueltas a un expediente acusatorio donde no están todos los que son ni son todos los que están, por lo que no cabe esperar que termine de otra manera. Eso no ha sido así porque este es un país donde el día más claro llueve sino porque, de manera deliberada y perversa, se enredaron de tal manera los hilos de la acusación, metiendo en el mismo saco a mansos y cimarrones, que resultará muy difícil demostrar que los imputados recibieron un solo centavo de los 92 millones de dólares que admitió haber pagado aquí a funcionarios, en calidad de sobornos, la constructora brasileña.

Noticias destacadas