Opinión

Advertencia

Dio grima ver a una gloria del arte popular como Johnny Ventura forcejeando  y discutiendo con unos policías nerviosos,  casi desbordados por la situación, pues como todos sabemos nuestros “agentes del orden” (no tengo que explicar las comillas) no son  reconocidos por el uso prudente y comedido de la fuerza y las armas sino por todo lo contrario, y bien pudo ocurrir una desgracia que todos estaríamos  lamentando.


Jueves, 11 de Julio de 2019

Dio grima ver a una gloria del arte popular como Johnny Ventura forcejeando  y discutiendo con unos policías nerviosos,  casi desbordados por la situación, pues como todos sabemos nuestros “agentes del orden” (no tengo que explicar las comillas) no son  reconocidos por el uso prudente y comedido de la fuerza y las armas sino por todo lo contrario, y bien pudo ocurrir una desgracia que todos estaríamos  lamentando. El conocido merenguero, quien dirige la Coalición por la  Defensa de la Constitución, consiguió con su valiente gesto hacer valer el derecho a la protesta  de un grupo de artistas plásticos que pretendían pintar un mural, pero pudo ser lo último que hiciera en la vida  como proclamó en medio del forcejeo, con lo que al parecer “convenció”  a los policías  de que  esos artistas tenían derecho a pasar al perímetro restringido. Lo sucedido, o mas bien lo que pudo suceder, debería servir de advertencia a quienes desde el poder creen poderlo todo, como por ejemplo poner en estado de sitio  al Congreso Nacional, en su despropósito de desafiar  los  límites que  impone la Constitución a su mandato. Por eso hay que decir y repetir que mantener ese poder del Estado  bajo un cerco policial es un espectáculo inconcebible en cualquier   democracia, incluída la versión tropicalizada a la que nos hemos acomodado como nos  acostumbramos    a  convivir con el calor, los mosquitos,  y los políticos corruptos y sinvergüenzas. También puede ser escenario, como consecuencia de la   crispación que se vive y  respira en su entorno, de una tragedia  como la que  el pasado martes pudo  arrebatarnos  a una gloria del arte nacional que, como Johnny Ventura,  se expuso a que se le pegara un tiro discutiendo  con unos     policías que no deberían  estar  ahí. Pero   mañana podría correr el mismo riesgo cualquier ciudadano que no  sea tan  conocido, que simplemente quiera ejercer su derecho a protestar contra las acciones de los falsos demócratas que se comportan como verdaderos dictadores.

Por: Claudio Acosta.