Opinión

Autoridad impotente

Por Claudio Acosta.


Viernes, 31 de Julio de 2020

Por Claudio Acosta.

Se lamenta el director de la Policía, el mayor general Ney Aldrin Bautista, de que son puestas en libertad, sin ninguna consecuencia, las personas apresadas por violar el toque de queda.

“Nosotros los detenemos y no pasa nada, vamos a un colmado que está vendiendo alcohol, y cuando lo sometemos y cerramos el local al poco rato ya está suelto el propietario sin consecuencias”. El director de la Policía no mencionó, talvez porque le da vergüenza, el recibimiento a pedradas y botellazos que dan a sus agentes en barrios a donde acuden a cumplir con su deber.

Esa indisciplina social, que con demasiada frecuencia degenera en abierta rebelión contra la autoridad (el vídeo en el que una mujer trata de agredir con una botella a un agente policial porque éste trató de cerrar el colmadón donde consumía alcohol junto a otras personas no puede ser más elocuente) es en gran parte responsable de que la pandemia del covid-19 esté en los preocupantes niveles de hoy, cuando ya no aparecen camas para internar a los contagiados ni pruebas para diagnosticar a los sintomáticos, pero las declaraciones del mayor general Aldrin Bautista hacen pensar que esa batalla se dio ya por irremediablemente perdida.

El sociólogo Celedonio Jiménez, en declaraciones a Diario Libre, atribuye ese comportamiento a que las autoridades del orden han perdido el peso moral para exigir respeto y hacer cumplir la ley en determinados segmentos de la población.

¿De qué está hablando? De la misma Policía que, en esos mismos barrios, apresa a los jóvenes para extorsionar a sus familiares o le cobra peaje a los dueños de los puntos de drogas, como se ha denunciado tantas veces. El diagnóstico es acertado pero no tranquilizador, pues nada bueno nos espera si la autoridad se declara impotente para controlar y someter a la obediencia a los que, poniendo en riesgo las vidas de todos, se niegan a respetar las restricciones del Estado de Emergencia.

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