Opinión

Bolton se fue primero del cargo que Maduro de Venezuela

Adolfo Valenzuela.


Jueves, 12 de Septiembre de 2019

Adolfo Valenzuela.

La política exterior estadounidense es dirigida directamente por el mandatario Donald Trump, independientemente de que tenga un “representante” en el Departamento de Defensa. Y el público se entera a través de Twitter.

El caso del recientemente destituido John Bolton, un delfín de amplia experiencia en el mundo diplomático, sobre todo por su postura belicista frente a “los enemigos”, planteaba una disparidad de criterios con el inquilino de la Casa Blanca.

Es sabido por todos que Trump, en su momento, da declaraciones con fines presionantes, pero, de repente, decide cambiar de opinión… y en ese juego se ha mantenido desde que asumió el poder.

En tiempos electorales, cada palabra, hechos y decisiones están pensadas en mantener contenta a la base de apoyo electoral y agregar votos para las próximas elecciones.

Venezuela, en Latinoamérica, ha sido una piedra en el zapato de Trump. Derrocar al venezolano Nicolás Maduro, realzaría mucho más el poder que Trump debe exhibir como líder que consigue sus objetivos.

Hasta ahora, todas las vías han terminado en fracaso. Maduro sigue gobernando, con el apoyo de Rusia, China y Cuba, y Guaidó no acaba, a pesar de todo el apoyo que Washington le ha demostrado, de convertirse en el líder que logre unificar a la oposición venezolana y conseguir el desplazamiento del chavismo.

En otro detalle, la Administración Trump ha dado muestras de querer volver a conversar con el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, que sigue siendo un dolor de cabeza con sus amenazas y sus ensayos de misiles, al igual que entablar conversaciones con Irán, lugar en el que Bolton aspiraba a un cambio de régimen. La reunión reciente con los talibanes afganos fue otro encontronazo.

Era obvio que sus días estaban contados, no solo porque había impulsado el aislacionismo de Washington en sus relaciones exteriores, sino por su “independencia” frente al jefe. Simplemente inaceptable.