Opinión

José Ramón

César Duvernay.


Martes, 25 de Febrero de 2020

César Duvernay.

Definitivamente que lo aconsejado por el ministro Administrativo de la Presidencia, José Ramón Peralta, para que los jóvenes que válidamente protestan en la Plaza de la Bandera, se integren como veedores voluntarios a los reprogramados comicios municipales del 15 marzo, ha sido una excelente propuesta.

Con justa razón plantea el funcionario que, ante la necesidad de una rigurosa observación luego de lo acaecido el pasado día 16 de febrero, y frente a la complejidad que supondrá el conteo manual de los votos para elegir a 3,849 cargos en 157 municipios, un distrito nacional y 235 distritos municipales, de esa manera los muchachos podrán, no solo satisfacer su legítimo reclamo de garantías y transparencia, sino que podrán convertirse en salvaguardantes del proceso y protagonistas de la historia.

La asertiva propuesta se une a la petición que le hiciera el Gobierno a la Organización de Estados Americanos (OEA) para que investigue todo lo concerniente al bochornoso sabotaje llevado a cabo en los suspendidos comicios de hace diez días, conjuntamente a la  Fundación Internacional para Sistemas Electorales (IFES) y la Unión Interamericana de Organismos Electorales (UNIORE).

Y es que reducir la presión ciudadana a la renuncia del pleno de la Junta Central Electoral  sería algo así como una especie de coro insensato que solo traería más problemas. Porque, cargadas de buena fe, aunque contaminadas por la perversidad y manipulación política de algunos sectores que buscan pescar en río revuelto, las manifestaciones, cívicas, creativas y ordenadas que están haciendo nuestros jóvenes, pueden ser muy útiles al certamen.