Opinión

Una manera

La comunidad mundial está aterrada, sobrecogida, asustada y arrodillada como nunca antes, debido al surgimiento y propagación del Covid-19, una pandemia que a juicio del secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, tendrá una mortalidad humana millonaria.


Jueves, 26 de Marzo de 2020

La comunidad mundial está aterrada, sobrecogida, asustada y arrodillada como nunca antes, debido al surgimiento y propagación del Covid-19, una pandemia que a juicio del secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, tendrá una mortalidad humana millonaria.
Los vaticinios de los expertos son horrorosos, algunos dicen que esto apenas comienza y que lo más conveniente es cuidarse acatando los protocolos y recomendaciones de las autoridades competentes y mantener la calma.
Los Estados deben asumir su rol, el momento es para la solidaridad entre los pueblos y el desprendimiento material.
No es que estemos asistiendo al colapso de la civilización cristiana, ni nada parecido, no, pero si estamos en presencia de un fenómeno que pudiera afectar la humanidad en diferentes ámbitos.
No se le puede dejar todo a las autoridades, es un asunto de todos, cada quien desde su ámbito puede colaborar y generar estrategias que pudieran contribuir a vencer los embates del coronavirus.
Una iniciativa fantástica en la actual coyuntura, es que el presidente Danilo Medina acoja la sugerencia del periodista y miembro del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Nicolás Mateo de modificar la Ley de Seguridad Social.
El planteamiento consiste en que el presidente envíe un proyecto de ley que obligue a las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) a devolver a todos los trabajadores dominicanos el 10% de lo que tienen ahorrado en su plan de pensión.
No hay dudas que la mejor forma de enfrentar desde el punto de vista económico los retos que trae esta pandemia y de paso el Gobierno solo tendría que socorrer a una pequeña parte de la población que no cotiza en la seguridad social.

Por:

Alberto Quezada.