República Digital - Indotel Anuncio

21 de septiembre del 2020

Opinión

Yoga contra estrés  y depresión

  Ruidos por doquier: bocinas de vecinos, automóviles, policías, ambulancias, bomberos, teléfonos, etc. Quebrantos de salud. Presiones laborales. Rompecabezas hogareños. Apuros económico-financieros. Asesinatos. Guerras. Catástrofes naturales (terremotos, ciclones, sequías, etc.). Pandemias. Hostilidades de congéneres. Estos y otros sobresaltos provocan molestias, ansiedad y decaimientos en el estado de ánimo. En su integración tridimensional: cuerpo, mente y […]




  Ruidos por doquier: bocinas de vecinos, automóviles, policías, ambulancias, bomberos, teléfonos, etc. Quebrantos de salud. Presiones laborales. Rompecabezas hogareños. Apuros económico-financieros. Asesinatos. Guerras. Catástrofes naturales (terremotos, ciclones, sequías, etc.). Pandemias. Hostilidades de congéneres. Estos y otros sobresaltos provocan molestias, ansiedad y decaimientos en el estado de ánimo. En su integración tridimensional: cuerpo, mente y espíritu, y su conexión con el universo, el yoga avista como una alternativa para afrontar adversidades, y cómo placeres espirituales. El hatha yoga, la mantra yoga meditación, la respiración, el vegetarianismo, la medicina natural y otras técnicas son un halo preventivo y curativo, con alta potencialidad creativa. Los movimientos yoguísticos continuos anclan como un dulce ángel fisio/psicoterapéutico, que ayuda a controlar los sentimientos malignos (odios, rencor, envidia, el egoísmo, etc.), a eliminar la depresión, el miedo, las angustias, los deseos desenfrenados, las adicciones (fumar, ingerir alcohol y café, estupefacientes, etc.), las fatigas cotidianas y otras dolencias del alma. Al ver a iniciados con las piernas descansando en el suelo y las manos apoyadas en los muslos, erguidas y con los ojos cerrados, muchas personas interpretan que el yoga es una religión. Aunque ofrezcan ofrendas de amor y den las gracias infinitas a Dios, no se trata de un credo o un dogma, sino de una filosofía de vida. El yoga puede ser practicado por religiosos y no religiosos. En la escuela de Yoga Devanand, a cada practicante o iniciado se le explican las ventajas de esta filosofía y sus abstinencias, pero este tiene libre albedrío para actuar, bajo la responsabilidad de sus propios actos. El yoga es la disciplina que integra el arte, la filosofía existencial y la ciencia del ser, para conservar la salud y prolongar la presencia terrenal en un estado de plena satisfacción. ¿Cuáles son los orígenes del yoga? El yoga comenzó hace más de 5 mil años, en el Valle del Indo, conforme testifican la tradición oral y las escrituras sagradas de Los Vedas, los más antiguos registros (oraciones, cánticos, rituales, adoraciones en los tiempos, etc.) encontrados por el hombre y la esencial del hinduismo. Mencionan al yoga por el año 2500 antes de Cristo. En el norte de la India, Maharishi Pantajali codificó los Yoga Sutras, el tratado primigenio que explica los pasos para alcanzar el Samadhi, la más sublime plenitud espiritual. Así Patanjali, quien fijó el objetivo de la liberación total del sufrimiento, se convirtió en el fundador de la filosofía yoga. El libro Yoga Sutras de Pantajali incluye 196 aforismos y frases cortas, que encierran un gran conocimiento. Se le considera “la Biblia del yoga” y “un libro de cabecera”, porque recopila toda la fundamentación y la senda del yoga. Por: Oscar López Reyes oscarlopezperiodista@gmail.com

Noticias destacadas