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12 de abril del 2021

Opinión

Pacto Refugiados, peor que el de Migración

Vinicio Castillo Semán. No acabamos de pasar por una experiencia de grave peligro para la soberanía de la República Dominicana con el llamado Pacto ONU para las Migraciones, cuya ratificación fue rechazada oficialmente por el gobierno dominicano, cuando el país se entera que está en curso la firma de otro, mucho más grave y nocivo […]




Vinicio Castillo Semán.
No acabamos de pasar por una experiencia de grave peligro para la soberanía de la República Dominicana con el llamado Pacto ONU para las Migraciones, cuya ratificación fue rechazada oficialmente por el gobierno dominicano, cuando el país se entera que está en curso la firma de otro, mucho más grave y nocivo para la República Dominicana: el Pacto Mundial por los Refugiados. Igual como lo que ocurrió con el anterior de Migraciones, la característica ha sido el sigilo y el desconocimiento total del pueblo dominicano del contenido del Pacto de Refugiados que se pretende fi rmar en las próximas horas. En tal virtud, he considerado de alto interés nacional transcribir algunos de los párrafos que considero más lesivos y peligrosos para el país, que tiene una condición prácticamente única en el mundo, que es compartir una pequeña isla con Haití, que técnicamente, en sí, representa un extenso campo de refugiados, viviendo en la más extrema pobreza y en ausencia total de un Estado viable. Veamos: “2.9 Apatridia: 83. Reconociendo que la apatridia puede ser tanto una causa como una consecuencia de los movimientos de personas refugiadas, los Estados, el ACNUR y otras partes pertinentes interesadas aportarán sus recursos y pericia para apoyar el intercambio de buenas prácticas, sensibles al género, para la prevención y reducción de la apatridia...”. Debemos recordar que es precisamente el ACNUR, Agencia para refugiados de la ONU, la que nos acusa formalmente de fomentar la apatridia, al considerar que la República Dominicana le niega la nacionalidad a cientos de miles de haitianos que alegan haber nacido en territorio de la República Dominicana. “2.8 sobre Registros Civiles: 82. El registro civil y de nacimientos ayuda a los Estados a tener información fi able sobre las personas que viven en su territorio y constituye una herramienta crucial para la protección y las soluciones, inclusive para las mujeres y niñas refugiadas, así como para otras personas con necesidades específi cas. Si bien no confi ere necesariamente la nacionalidad, el registro de los nacimientos ayuda a establecer una identidad legal y a prevenir el riesgo de apatridia. Con objeto de apoyar a los países de acogida, los Estados y las partes interesadas pertinentes aportarán sus recursos y pericia para fortalecer la capacidad de los registros civiles nacionales para facilitar el acceso oportuno de las personas refugiadas y apátridas, según corresponda, al registro civil y de nacimientos y a la documentación pertinente...”. Este sería el instrumento perfecto para trasladar la responsabilidad del Estado haitiano de dotar de identidad civil a su pueblo en territorio haitiano hacia la República Dominicana, quien tendría que asumirla. “1.2 Acuerdos de Recepción Inmediata: 54. Cuando llegan grandes cantidades de personas refugiadas, los países y las comunidades hacen todo lo posible para aumentar los arreglos de recepción. En apoyo a las estrategias de los gobiernos para la gestión de las llegadas, el ACNUR, otros Estados y partes interesadas pertinentes aportarán recursos y pericia para: fortalecer las capacidades nacionales de recepción, incluso para el establecimiento de áreas de recepción y tránsito que sean sensibles a la edad, género, discapacidad y otras necesidades específi cas (a través de “espacios seguros”...). En caso de que se produzca una oleada masiva de haitianos que ingresen a territorio dominicano huyendo despavoridos por problemas políticos graves, que son tan usuales en el país vecino, se harían campamentos similares a los que Bill Clinton le pidió a Joaquín Balaguer en el año 1994, alegando que los haitianos son refugiados políticos humanitarios y económicos, que huyen de catástrofes. “1. Recepción y Admisión. 1.1 Alerta temprana, preparación y planeación de contingencia 52. La preparación, incluida la planeación de contingencia, refuerza las respuestas integrales a grandes situaciones de refugiados, también a mediano plazo. Sin perjuicio de los esfuerzos para abordar las causas originarias, en línea con el programa de prevención del Secretario General de las Naciones Unidas, los Estados y partes interesadas pertinentes aportarán sus recursos y su pericia para incluir la preparación para movimientos de refugiados a gran escala, de un modo coherente con el CRRF, en la medida de lo posible, en los esfuerzos de preparación y planeación de contingencia nacionales, regionales y respaldados por las Naciones Unidas…”. La ONU, con sus expertos de la ACNUR, coordinarían los movimientos de refugiados a gran escala que se puedan originar por graves problemas que sucedan en el vecino Haití y que “obliguen” a su población a salir de su territorio. “2.6 Alojamiento, energía y manejo de recursos naturales. 78. Dependiendo del contexto, los países de acogida podrán buscar el apoyo de la comunidad internacional en su conjunto para abordar el impacto ambiental y en términos de alojamiento de un gran número de refugiados. De acuerdo con lo anterior, para apoyar a los países de acogida, y de conformidad con las estrategias, políticas y leyes nacionales, los Estados y las partes interesadas pertinentes contribuirán con recursos y pericia para fortalecer la infraestructura y para facilitar el acceso a un alojamiento adecuado tanto para las personas refugiadas como para las comunidades de acogida... 79. Esto incluirá contribuciones para reforzar la capacidad nacional con el fi n de abordar los temas de alojamiento, agua, saneamiento e higiene,...”. “1.4 Registro y documentación. 58. El registro e identifi cación de las personas refugiadas es fundamental para que las personas de interés, así como los Estados, sepan quién ha ingresado, y facilite el acceso a la asistencia básica y protección, incluso para aquellas personas con necesidades específi cas. También constituye una importante herramienta para asegurar la integridad de los sistemas de protección de refugiados y para prevenir y combatir el fraude, la corrupción y el crimen, incluida la trata de personas. El registro no es menos importante para las soluciones. Con objeto de apoyar a los países interesados, el ACNUR, en colaboración con los Estados y las partes interesadas pertinentes, aportará sus recursos y pericia para fortalecer la capacidad nacional de registro y documentación individual, incluyendo mujeres y niñas, independientemente de su estado civil,...”. Firmar el Pacto de Refugiados en la ONU es una estocada mortal en el corazón de la República Dominicana, peor que el de Migraciones, ya que tendría efecto vinculante y rango constitucional.

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