20 de octubre del 2021

Economía

Pánico por la deuda

Por FELIX SANTANA GARCIA Muchas personas carentes de visión de futuro, sin perspectivas de la realidad e inclusive aquellos integrantes de partidos políticos conocedores de la economía y las finanzas se pasan el tiempo entretejiendo elucubraciones, teniendo sueños perturbadores, pesadillas y hasta viendo fantasmas acerca de la situación que hoy vive el mundo acerca de la […]




Muchas personas carentes de visión de futuro, sin perspectivas de la realidad e inclusive aquellos integrantes de partidos políticos conocedores de la economía y las finanzas se pasan el tiempo entretejiendo elucubraciones, teniendo sueños perturbadores, pesadillas y hasta viendo fantasmas acerca de la situación que hoy vive el mundo acerca de la deuda pública.

Se pensaba que cuando la situación financiera de un país y el resto del mundo se torna difícil de sostener por la razón que sea, los individuos, familias, gobiernos nacionales y locales se cruzarían de brazos de manera impávida, cuando se sabe que el ser humano en ninguna situación se deja acorralar, pues ante toda acción se espera una reacción de manera natural o de sobrevivencia.

El ser humano es muy creativo, pues tal como decía el afamado científico de la relatividad, Albert Einstein, es más importante la imaginación que el conocimiento y, el ser humano inconmensurable en su imaginación es capaz de lograr lo inimaginable.

En esa línea de razonamiento, ante situaciones de dificultades financieras, económicas, desastres naturales y de salubridad, el ser humano ha sabido buscar la respuesta más adecuada que le ha garantizado su supervivencia en la  faz de la tierra.

Hoy en día no es la excepción, pues ante la última calamidad que ha experimentado la humanidad, producto de una pandemia que ha roto todos los récords, el mundo ha buscado el bajadero más apropiado para mantenerse en vida y lo ha hecho de manera inteligente, sabia y como muchas habilidades.

Para nadie es un secreto que la pandemia, Covid-19, ha dado lugar a cambiar el estilo de vida de las personas y con ello ha tenido que recurrir a la imaginación más que a los conocimientos, como decía Einstein, para poder preservar la especie humana.

Y lo ha hecho rauda y veloz, yendo a las fuentes de financiamientos más expeditas como ha sido el buscar dinero fresco a través del financiamiento local y externo para continuar su diario vivir y por supuesto mantener la economía en actividad, evitando con ello el desplome de las estructuras económicas y financieras de las naciones.

Las actuales autoridades en la  gestión del Estado dominicano, a partir del 16  de agosto de 2020, encontraron un país a la deriva pues aparte de que se enfrentaba a un fenómeno de salubridad inaudito, se encontró con que las arcas de las finanzas se encontraban vacías y muy mal administradas.

Para ello tuvieron que aplicar la imaginación más proactiva para evitar el colapso del país.

Ante la caída de las principales fuentes de financiamiento como las recaudaciones impositivas y arancelarias, caídas de las exportaciones, el turismo, las inversiones, entre otras fuentes de financiamiento,  recurrieron como los demás países al endeudamiento.

El endeudarse no es muy agradable cuando no se cuenta con el retorno de esa deuda, de ahí que la tasa interna de retorno debe ser superior al costo de capital promedio ponderado para que la deuda se justifique.

Pero había que mantener el país a flote y evitar que la nave se hundiera como mucho apostaban a que sucediera, porque es oportuno recordar que hay seres humanos de buena voluntad y de mala voluntad, uno que juegan al fracaso y otros al éxito, pero nada ese es el ser humano.

Al cierre de junio de 2021, la deuda pública consolidada alcanzó los US$59,648.5  millones equivalente casi un 68% del Producto Interno Bruto (PIB), al crecer un 25% en un año incluyendo la deuda del Banco Central que se colocó en US$13,000 millones.

El surgimiento de la pandemia, Covid-19 en marzo de 2020, hizo crecer el nivel de la deuda consolidada a niveles nunca antes vistos en la nación dominicana: 25% en tan solo un año.

Pero ha sido necesario para poder cubrir los subsidios de emergencia que se entregan a los trabajadores afectados por el  coronavirus. Un 70% de los 144,869 millones de pesos que fueron destinados a las ayudas sociales desde que empezó la pandemia, tuvo como fuente la deuda  externa asumida con el Fondo Monetario Internacional y con el Banco Mundial, entre otros.

La deuda externa dominicana a junio de 2021, se situó en US$33,251.1 millones. Ese monto representó un 55.7% del total adeudado. La deuda interna se colocó en US$26,397.4 millones equivalentes al 44.3% restante.

Esta situación de la nación dominicana no ha sido por gusto, vanidad o por desviación (corrupción) de recursos como se estilaba en el pasado, que teniendo bonanza las pasadas autoridades se endeudaban hasta para construir un retrete, pero ahora no, ahora se incrementa la deuda por la crisis de salubridad que vive el país y el resto del mundo.

Muestra de que la situación de la  deuda no es exclusiva de la República Dominicana, como es el caso de los altos precios, es el resultado de lo que hoy vive el mundo con respecto al endeudamiento y la inflación debido a la pandemia.

La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, pidió recientemente tener en cuenta el fuerte aumento de la deuda de los países de la Unión Europea.

Ella expresó que ha habido un aumento de al menos el 20% en el ratio de deuda respecto al PIB en la mayoría de los Estados de la Unión Europea.

La  deuda mundial aumentó a un nuevo récord de casi 300 billones de dólares en el segundo trimestre, pero la relación deuda/PIB disminuyó por primera vez desde el inicio de la pandemia a medida que se recuperó el crecimiento económico.

Los niveles de deuda  total, que incluyen la gubernamental, doméstica corporativa y bancaria, se incrementó en 4.8 billones de dólares a 296 billones de dólares a fines de junio de 2021.

China ha visto  un aumento más pronunciado en sus niveles de deuda en comparación con otros países, mientras que la deuda de los mercados emergentes, incluida China, subió a un nuevo récord de 36 billones de dólares en el segundo trimestre del año, impulsada por un aumento en el endeudamiento público.

Como se advierte la República Dominicana ha hecho lo propio en cuanto a endeudarse no por vanidad sino por necesidad.

El mundo espera que los vacunados sean mayores, de lo contrario el retornar a  la  senda de crecimiento de antes de la pandemia será difícil y por supuesto el porcentaje de endeudamiento público irá en aumento a nivel local y global.

Pero no todo es preocupación, se espera que para finales de este año 2021 las cosas tomarán el rumbo del crecimiento pleno, lógico si la pandemia merma y las personas deciden vacunarse. De hecho la situación económica va en crecimiento verdadero.

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