24 de septiembre del 2021

Turismo

Pedernales: Destino Turístico Inteligente

Por TONY PÉREZ. La provincia Pedernales, 307 kilómetros al sudoeste de la capital dominicana, está obligada a presentar un sello distintivo, si quiere arrancar y posicionarse como destino turístico. Sobre ese tema debe girar el debate cotidiano entre sus actores, por sus implicaciones sociales, económicas, medioambientales y culturales. Ya no basta la oferta de sol brillante […]




Por TONY PÉREZ.

La provincia Pedernales, 307 kilómetros al sudoeste de la capital dominicana, está obligada a presentar un sello distintivo, si quiere arrancar y posicionarse como destino turístico. Sobre ese tema debe girar el debate cotidiano entre sus actores, por sus implicaciones sociales, económicas, medioambientales y culturales.

Ya no basta la oferta de sol brillante todo el año. Ni de playas hermosas y rica diversidad ecológica, que también tienen otros polos. Ni siquiera de la hospitalidad de la gente, si está dispersa y desenfocada.

Los turistas del mundo han cambiado por el  impacto de las tecnologías de la información y la comunicación (nuevas estrategias de información, promoción y comercialización). Se comportan diferente y han sumado otras demandas; los pueblos dueños de los destinos tienen derecho al desarrollo sostenible, y sus ciudadanos deben comprometerse con la preservación de los recursos naturales.

En el Gobierno lo saben. La idea de inaugurar a Pedernales como el primer Destino Turístico Inteligente (DTI) gana terreno. Las autoridades pretenden captar una buena tajada del pastel de estos nuevos actores.

DTI es un proceso social en el que los gestores públicos, prestadores turísticos, cámaras, universidades, ONG, turistas y ciudadanos, comparten y analizan datos útiles para la planificación, la gestión, la gobernanza y el monitoreo de estrategias turísticas y promocionales. Tal retroalimentación impacta directamente la experiencia de los turistas y la calidad de vida de los ciudadanos.

Debe contar con una plataforma de información y conocimiento de todo el destino, atractivos, prestadores turísticos, comercios, oferta de experiencias, calendarios de eventos.

Con el DTI se conoce más a los turistas, y con la información a mano se ofrecería servicios segmentados conforme las necesidades. También garantizar salud, seguridad y respeto a la privacidad y al patrimonio sociocultural y natural.

Será fundamental la interacción entre turistas y comunidad, sin exclusiones propias de las pasiones políticas.

Gobernanza, tecnología, innovación, accesibilidad y sostenibilidad deben combinarse sistémicamente para ponerlas al servicio de la gestión, la planificación, la imagen, la competencia, la preservación de los recursos naturales y el  impulso del desarrollo sostenible.

El gobierno está compelido a actuar en esa dirección si quiere desafiar las rutinas y escaparse de los errores fatales de modelos que devienen en más pobreza, prostitución, drogas, delincuencia y arrabalización.

Una buena señal oficialista es la creciente recurrencia del tema DTI en sus discusiones internas sobre las perspectivas de desarrollo de la comunidad de la frontera dominico-haitiana. Y la mirada crítica a experiencias en curso en Costa Rica.

También, el descenso de técnicos de la Oficina Presidencial de Tecnologías de la Información y la Comunicación (OPTIC)  al territorio de la provincia para estructurar una propuesta, luego de ver una presentación panorámica del Plan Maestro, facilitada por el director ejecutivo del Proyecto de Desarrollo Turístico de Pedernales, viceministro de Cooperación Internacional de Turismo, Carlos Peguero.

Abona a la idea gubernamental el que la Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana (EDE) haya avanzado mucho en la instalación de la línea de 138 kilovatios desde el parque eólico de Juancho, a 65 kilómetros del municipio principal Pedernales. Igual en la instalación de la fibra óptica en las mismas torres, soporte vital para la plataforma de información y comunicación.

Y que hayan viajado a la localidad los ministros de Economía, Planificación y Desarrollo y Medio Ambiente y Recursos Naturales, Miguel Ceara Hatton y Orlando Jorge Mera; el director general de Alianzas Público-Privadas, Sigmund Freund; y el director ejecutivo del Proyecto de Desarrollo Turístico de Pedernales, Carlos Peguero.

La más reciente señal de voluntad positiva es el decreto emitido a final de marzo de 2021 por el presidente Luis Abinader -el 158-, el cual crea la Comisión Presidencial para el Desarrollo Turístico de Pedernales. Presidida por el ministro de la Presidencia, Lisandro Macarrulla, ha sido encargada de “dirigir, coordinar, planear, organizar y ejecutar los procesos legales, financieros y administrativos, relacionados a sus proyectos turísticos, con excepción de las asignadas al Fideicomiso Pro Pedernales, en virtud del decreto 724-20”.

En su primera rendición de cuentas ante la Asamblea Nacional, el 27 de febrero de 2021, el mandatario ha garantizado que el Gobierno arrancará con las obras en junio próximo.

Daniel Toribio, exministro de Hacienda y exmiembro del Comité Político del Partido de la Liberación Dominicana y actual dirigente de Fuerza del Pueblo, ha revelado este domingo 4 de abril, en el programa televisual Puntos de Vista, que –según la confesión de un amigo conocedor del tema- la construcción de hoteles y demás en Pedernales comenzará en 2024. Ha referido que allí no existe la infraestructura base, como acueductos, carreteras y otras obras que motiven a los inversores.

Cierto. El Gobierno ha de comenzar de cero, o de menos diez.

En 1997, como director de Radio Mil Informando le pregunté al presidente Leonel Fernández: ¿Qué hará por Pedernales? -“Convertiré su pueblo en una tacita de oro…”, me respondió. (Diálogo con el Presidente, programa televisado con directores de medios, Tele-Antillas, 1997).

Pero pasó su cuatrienio, llegó el de Hipólito Mejía (2000-2004), volvió él en 2004, hasta 2012; y llegó Danilo Medina, hasta 2020, y Pedernales fue relegada a rol de cenicienta. Allí falta todo.

Cierto, loable, que la primera gestión del presidente Fernández (1996-2000) inició el largo recorrido judicial para el rescate de los 362 millones de metros cuadrados de tierras de vocación turísticas robadas al Estado con el contubernio de funcionarios, políticos y abogados. Y siguió consistente en sus otros dos períodos (2004-2008/-2008-2012). Igual las dos gestiones siguientes presididas por Danilo Medina, salvo el intento de funcionarios por abortarlo para imponer una propuesta contraria a los intereses del Estado.

Aunque el proceso judicial impedía la inversión privada en la edificación de complejos turísticos y aeropuertos, y terminó con ganancia de causa para el Estado apenas en 2020, nunca fue obstáculo para que el Gobierno desarrollara a Pedernales. De la autoridad sólo brotaron mares de promesas de panaceas.

El pueblo involucionó. La calidad de vida de la gente se deterioró. Durante 24 años (16 PLD, 4 PRD), salvo escasos relumbrones, el foco del Gobierno aluzó otros puntos del territorio nacional. Los funcionarios vivían ensimismados en otras tierras consideradas política y económicamente más interesantes para ellos.

En medio de un mar de justificada incredulidad, toca ahora al presidente Luis Abinader desmontar el maleficio y recuperar la fe en la palabra empeñada. El tiempo servirá de juez

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