Política

Entre el Malo y el Peor

Aunque se valore como un hecho casual, circunstancial o inevitable, provocado o no por estrategas del gobierno, el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), en el poder, junto a sus dirigentes enfrentados por motivos que ya, pasadas las elecciones, no tienen peso específico o importancia, supieron apropiarse del escenario de las primarias, para que casi nada de lo ocurrido con el resto de los participantes, esencialmente el opositor Partido Revolucionario Moderno (PRM), y las votaciones para los precandidatos a cargos congresuales y municipales, fuera visto como importante por la ciudadanía.


Miercoles, 09 de Octubre de 2019

Aunque se valore como un hecho casual, circunstancial o inevitable, provocado o no por estrategas del gobierno, el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), en el poder, junto a sus dirigentes enfrentados por motivos que ya, pasadas las elecciones, no tienen peso específico o importancia, supieron apropiarse del escenario de las primarias, para que casi nada de lo ocurrido con el resto de los participantes, esencialmente el opositor Partido Revolucionario Moderno (PRM), y las votaciones para los precandidatos a cargos congresuales y municipales, fuera visto como importante por la ciudadanía.
El show tenía dos protagonistas, ambos del PLD; nada de lo demás envuelto en el certamen electoral entretenía más a la gente que la disputa Gonzalo-Leonel. El anterior escenario fue una obra maestra peledeísta. Los reales o supuestos partidarios del cambio, estuvieron, en su mayoría, entretenidos en el “match” Leonel-Danilo y posteriormente en el “match” Gonzalo-Leonel y, pese a que algunos se jactan de tener experiencia política o buen juicio, cayeron vergonzosamente en alinearse con comentarios en contra de uno o el otro, contribuyendo a fortalecer, con o sin conciencia de ello, a uno criticando al otro, buscando que le abollaran un ojo en una pelea ajena.
Casi siempre la ciudadanía, o el pueblo, clasifica a los partidos políticos y en especial a sus dirigentes, cuando se enfrentan, en el Bueno y el Malo; sin embargo, luego de sucumbir ante el bombardeo mediático de la pugna de los candidatos presidenciales del PLD, he concluido que la lucha era entre El malo y El peor y cuando este artículo vea la luz pública habrá ganado El más mañoso, o sea El peor.

Por: Eusebio Rivera Almódovar.