Política

Gobierno español rompe diálogo con independentistas de Cataluña

Según la Generalidad catalana, el Gobierno central rompió con el diálogo al ceder, por falta de valentía, ante la derecha y ultraderecha, "quienes están en contra de la democracia".


Sábado, 09 de Febrero de 2019

Según la Generalidad catalana, el Gobierno central rompió con el diálogo al ceder, por falta de valentía, ante la derecha y ultraderecha, “quienes están en contra de la democracia”.

La Generalidad de Cataluña acusó este viernes al Gobierno español de haber roto el diálogo y abandonar la negociación sobre una nueva mesa de partidos para hablar de la situación política en la región, al haber cedido por “falta de coraje y de valentía” ante la “derecha y ultraderecha“.

Durante una rueda de prensa, el vicepresidente del Gobierno catalán, Pere Aragonès, y la consejera de la Presidencia, Elsa Artadi, lamentaron que el Gobierno que preside Pedro Sánchez “haya decidido abandonar el diálogo” con la Generalidad, al tiempo que los acusó de “ceder ante quienes están en contra de la democracia”.

Estas declaraciones se producen después de que la vicepresidenta del Ejecutivo, Carmen Calvo, afirmara que las fuerzas independentistas rechazaron sus propuestas y siguen exigiendo un referendo de autodeterminación “contrario al marco constitucional”.

Artadi reiteró que, desde su llegada a la Moncloa, Sánchez apostó por una “respuesta política al problema político” en Cataluña, pero a la hora de concretar los mecanismos de ese diálogo “está fallando, le está faltando coraje» para pasar «de la retórica a la realidad”.

Por su parte, Aragonès sostuvo que Sánchez “no ha sido suficientemente valiente para resistir las presiones del nacionalismo español de derecha y de extrema derecha”, tras convocarse una “manifestación” este domingo en Madrid, con el apoyo de Partido Popular (PP), Ciudadanos y VOX.

En su alocución, Aragonès ratificó que el Gobierno catalán “seguirá sentado» a la mesa de negociación esperando que los socialistas vuelvan para buscar una «solución dialogada, negociada y democrática” para Cataluña, si bien indicó que no aceptará que se le pida renunciar a sus “convicciones y proyecto político como condición” para empezar a hablar, porque eso no sería una negociación, sino una “adhesión”.

Por su parte, y para reiterar su compromiso con el diálogo, Aragonès señaló que han solicitado a Calvo otra reunión, presencial o por videoconferencia que no ha sido aceptada, lo que demuestra a su juicio la “voluntad” del Gobierno de “romper las negociaciones”.