Política

Otro acuerdo fatal

Dos largos meses han pasado  desde que la Procuraduría anunció una investigación de las circunstancias en que obtuvo su libertad el asesino de   Anibel González,  favorecido con un acuerdo irregular, pero hasta ayer poco  se sabía del curso  de esas pesquisas salvo que un abogado de San Pedro de Macorís se encuentra en prisión acusado de falsificar la  firma de la malograda abogada.


Jueves, 07 de Noviembre de 2019

Dos largos meses han pasado  desde que la Procuraduría anunció una investigación de las circunstancias en que obtuvo su libertad el asesino de   Anibel González,  favorecido con un acuerdo irregular, pero hasta ayer poco  se sabía del curso  de esas pesquisas salvo que un abogado de San Pedro de Macorís se encuentra en prisión acusado de falsificar la  firma de la malograda abogada. Pero en lo que  esperamos   las conclusiones de esa investigación nos acabamos de enterar, sobrecogidos de espanto, de que otra mujer –Juana Dominga Salas– ha sido asesinada  y que su victimario, que guardaba prisión porque en el 2017 intentó asesinarla de 9 puñaladas, se encontraba en libertad gracias a un acuerdo validado por el Ministerio  Público  de San Pedro de Macorís, a pesar de que, al igual que en el caso de Anibel González,  la naturaleza  del ilícito  –intento de homicidio– descartaba cualquier posible arreglo  entre víctima y victimario. Sin embargo, las similitudes entre ambos casos, que han sido de inmediato resaltadas por los medios de comunicación, no pueden ser consideradas producto de una  coincidencia. Porque  más que una coincidencia  parece  el  modus operandi de una asociación de  malhechores, sobre todo si es verdad  que solo en el 2018 la fiscalía y la Corte de San Pedro de Macorís homologaron  más de cien  acuerdos irregulares con agresores de mujeres, como se comenta en los corrillos judiciales. La cifra da escalofríos y  parece una exageración, pero  como los  acuerdos de los dos feminicidas fueron firmados por la misma fiscal, quien ayer fue apresada como consecuencia de este nuevo escándalo,  y la participación  de la  misma firma de abogados,   debe considerarse la posibilidad de que esa cifra se quede   corta si la mancuerna delictiva era de larga data. Y también explica porqué la investigación que se hace a sí misma  la Procuraduría, que al parecer no ejercía ningún control ni supervisión sobre  lo que ocurría   en esa jurisdicción, se encuentra empantanada.

Por: Claudio Acosta.