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Así es La Habana, la capital cubana que celebra 500 años

Es una ciudad con alta demanda y oferta turística.


Sábado, 16 de Noviembre de 2019

Es una ciudad con alta demanda y oferta turística. Cada año ofrece una amplia agenda que incluye festivales y ferias de todo tipo: música, gastronomía, literatura, política, entre otras.

La Habana Vieja, en La Habana, Cuba.

Este 16 de noviembre, La Habana, capital de Cuba, llega a sus 500 años de fundación y ha preparado un amplio programa de actividades —que comenzaron el pasado día 5— para celebrarlo.

La principal actividad, según anunció a principios de mes el historiador de La Habana, Eusebio Leal Spengler, será la iluminación del emblemático y reinaugurado Capitolio Nacional, en la noche de este sábado.

La Habana, además de ser la capital, es una de las 15 provincias de Cuba y la urbe más poblada del país y del Caribe, con 2.125.000 personas, según el censo de 2015.

¿1514 o 1519? ¿Cuándo se fundó La Habana?

El año que se escogió para recordar la fundación de La Habana fue 1519, aunque muchos señalan que su establecimiento se dio cinco años antes, en 1514.

En una alocución pública, Leal Spengler explicó que en 1514 “La Habana, como un campamento, se estableció en un punto de la costa sur de la actual provincia (de Mayabeque), aún no determinado”. Señaló que le corresponderá a la arqueología encontrar las huellas inequívocas de ese establecimiento.

Detalló que, más adelante, La Habana se consolidó en el norte, donde está actualmente; y aclaró la razón por la cual decidieron tomar el año 1519 y no 1514. “Fue responsabilidad mía, porque cuando los presidentes del Gobierno me preguntaron ‘qué hacemos’ […] mi respuesta fue: del sur no tenemos evidencia alguna, pero del norte sí, debemos celebrar la ciudad cierta y no la especulación de un lugar no encontrado”, dijo.

Hasta la actualidad, se conserva un monumento conocido como El Templete, en la Plaza de Armas, lugar donde se celebró la primera misa y el primer cabildo por su fundación.

Hitos históricos en La Habana

La Habana, inicialmente llamada San Cristóbal de La Habana, fue la última de las siete villas fundadas en la isla de Cuba por el español Diego Velázquez Cuéllar.

En 1563 fue cuando se convirtió en la capital del país, que hasta ahora estaba en Santiago de Cuba; pero, 29 años después fue cuando los colonizadores la reconocieron como ciudad.

Desde entonces se convirtió en el centro económico-cultural de Cuba.

La Habana ha sido, desde su fundación, protagonista de diferentes disputas:

  • Durante los primeros años de estancia de los españoles fue atractiva para los piratas, y por ello la corona Española construyó fuertes en varios puntos.
  • En 1762, los ingleses sitiaron La Habana y dos meses después toman el control de la ciudad; pero los españoles la retomaron menos de un año después, al hacer negociaciones con Inglaterra, después que le entregaron Florida.
  • En enero de 1853 nace en La Habana José Martí, héroe de Cuba, fundador del Partido Revolucionario Cubano, quien realizó una encomiable acción para unir a los cubanos y reiniciar la lucha por la emancipación, lo que desembocó en la Guerra de 1895 o Guerra de la Independencia Cubana.
  • En la Guerra de Independencia, una de las campañas tuvo lugar en La Habana.
  • El 24 de febrero de 1899, justo cuatro años después del inicio de la guerra, hizo su entrada triunfal a La Habana el generalísimo Máximo Gómez al frente de su ejército.
  • Aunque Cuba se liberó de España, EE.UU., que contribuyó con la independencia, quedó bajo la sombra en la administración local. La Habana se convirtió en un centro de negocios y diversión, principalmente para los estadounidenses, similar a Las Vegas.
  • El 8 de enero de 1959 hace su entrada triunfal Fidel Castro, siete días después de haberse proclamado el triunfo de la Revoluación Cubana, que acabó con la hegemonía estadounidense en la isla. “La tiranía ha sido derrocada. La alegría es inmensa”, dijo.

¿Cómo es La Habana?

La Habana conserva arquitecturas de sus diferentes épocas. Están las fortalezas Castillo del Morro, Castillo de la Real Fuerza y la de San Carlos de la Cabaña, de la colonia, que se pueden visitar.

De esa presencia española también hay emblemáticos templos, como la iglesia San Francisco de Asís y la Santísima y Metropolitana Iglesia Catedral de La Habana; así como palacetes, teatros y otros edificios que se construyeron en el siglo XIX. También conserva la infraestructura ferroviaria, que llegó al país en ese siglo.

Con ello se conjugan lujosos hoteles y edificios que fungieron como casinos, los primeros de ellos construidos durante la presencia estadounidense, tras la independencia.

El escritor cubano Alejo Carpentier la bautizó como ‘La ciudad de las columnas’ y así lo dejó plasmado en un ensayo. “La Habana es ciudad que posee columnas en número tal que ninguna población del continente, en eso, podría aventajarla”, escribió en su texto.

La urbe, con sus imponentes edificaciones, no escapa de los estragos que ha dejado el bloqueo financiero, económico y comercial impuesto por EE.UU. hace cerca de 60 años; y eso es evidente en el deterioro de las estructuras arquitectónicas.

¿Qué hacer en La Habana?

La Habana es una ciudad con alta demanda y oferta turística. La mayoría de los visitantes que viajan a Cuba —que el año pasado ascendieron a más de 4.800.000, según cifras del Ministerio de Turismo—, visitan su capital.

Cada año, la capital cubana ofrece una amplia agenda que incluye festivales y ferias de todo tipo: música, gastronomía, literatura, política, entre otras.

La Habana Vieja, que conserva las calles estrechas, una interesante mezcla de monumentos barrocos y neoclásicos, y las antiguas casas con balcones, es uno de los principales atractivos de la urbe. Fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), en 1982.

Uno de los símbolos más representativos de esta urbe es el Malecón, que se extiende por ocho kilómetros. Esta zona tiene una amplia avenida donde están apostados importantes monumentos y edificios; y un muro que detiene las aguas del mar Caribe. Es conocido también como ‘el sofá de La Habana’.

Es común ver autos clásicos, que dan la sensación de hacer un viaje al pasado, por toda la ciudad. Hay operadoras turísticas que ofrecen paseos en estos carros, principalmente en los descapotables.

En los últimos años ha tenido bastante auge la Fábrica de Arte Cubano (FAC), un lugar, que funciona en una antigua fábrica de aceite, de apoyo y promoción de diferentes ramas del arte en La Habana: cine, música, danza, teatro, artes plásticas, fotografía, moda, diseño gráfico y arquitectura.

En cualquier bar, restaurante y hasta en la calle, se pueden encontrar bandas de música en vivo, que le dan ese toque alegre a la urbe. Hay jazz, pop, mambo, conga, son cubano y fusión de varios ritmos. También existen grandes cabarets que ofrecen espectáculos nocturnos.

A quien esté interesado en adentrarse en el sistema político local, existen los museos de José Martí (casa natal) y el de la Revolución; así como la gran Plaza de la Revolución, bastión de la Revolución Cubana.

En la isla se encuentran los museos de Bellas Artes, el Napoleónico, el de la Ciudad, de Historia Natural, Arte Religioso, Navegación y Arte Colonial, así como el del Ron y el del Tabaco; y el museo del afamado escritor norteamericano Ernest Hemingway, conocido como Finca Vigía, que fue su residencia en Cuba.

A esta oferta se suman lugares inaugurados o reinaugurados durante la celebración de los 500 años de la ciudad, entre ellos:

  • Museos de los Bomberos, del Automóvil y del Ferrocarril de Cuba.
  • Dos bibliotecas. Una destinada a niños y otra a la arquitectura.
  • El Castillo de Atarés.
  • Un centro de diseño
  • La Sala Polivalente en el Museo de la Ciudad.
  • Dos salas museables del Capitolio Nacional.
  • El claustro norte del convento de San Francisco de Asís.
  • El Hemiciclo y el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio de Gobierno Municipal.

Edgar Romero G.