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18 de mayo del 2021

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Presidente de El Salvador niega haber negociado con pandilla

 Proporcionado por Associated Press Foto tomada el 18 de febrero del 2020 del presidente salvadoreño Nayib Bukele dando un discurso frente al Palacio Nacional en San Salvador. (AP Foto/Salvador Meléndez, archivo) SAN SALVADOR (AP) — El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, negó el viernes un reporte de que su gobierno ha estado negociando con una […]




 Proporcionado por Associated Press Foto tomada el 18 de febrero del 2020 del presidente salvadoreño Nayib Bukele dando un discurso frente al Palacio Nacional en San Salvador. (AP Foto/Salvador Meléndez, archivo)

SAN SALVADOR (AP) — El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, negó el viernes un reporte de que su gobierno ha estado negociando con una de las pandillas más poderosas del país a fin de reducir la tasa de asesinatos antes de las elecciones de mitad de mandato a cambio de privilegios en prisión.

El señalamiento es delicado en la nación centroamericana, donde las pandillas han aterrorizado a las personas con extorsiones y asesinatos desde hace años. Varios exfuncionarios de gobiernos anteriores están siendo procesados actualmente por presuntamente participar en tratos similares con estas organizaciones criminales.

El fiscal general Raúl Melara, cuya oficina es independiente de la presidencia, dijo en una entrevista con un programa de televisión local que su oficina investigará las versiones reportadas por el medio en línea El Faro.

El Faro reportó el viernes que había obtenido un lote de documentos gubernamentales, incluidos registros e informes de inteligencia penitenciarios, que muestran que varios funcionarios del gobierno han mantenido negociaciones con miembros de la pandilla MS-13 desde junio de 2019.

Bukele respondió con una serie de negativas desde su cuenta de Twitter.

“Lo que publica El Faro es la confirmación, ya con documentos oficiales, de lo que hemos venido denunciando desde el año pasado, que existían indicios de negociaciones con las pandillas”, dijo a The Associated Press Jannette Aguilar, una académica especialista en temas de seguridad y de violencia.

Por su parte, Juan Carlos Fernández Saca, decano de la facultad de posgrados de la Universidad Matías Delgado, dijo a la AP que “si la investigación de El Faro resulta ser cierta, sería un duro golpe a la estrategia del gobierno que se ha basado en demostrar a la población que no tiene ninguna tregua con las pandillas y que están implementando una serie de medidas de choque contra ellas».

Entretanto, el director de Reconstrucción del Tejido Social, Carlos Marroquín, que aparece involucrado en las supuestas negociaciones con las pandillas, trató de restarle credibilidad a la publicación de El Faro, al que calificó de “panfleto”.

“No presentaron fotos, no hay vídeos, no hay audios, no hay pruebas reales. Todo lo que ellos han escrito y están diciendo, es un supuesto”, sostuvo.

De ser ciertos, los señalamientos serían un golpe fuerte para Bukele, quien hizo campaña prometiendo ser un presidente apegado a la ley y el orden y que ha tratado de reforzar esa imagen a través de palabras y acciones de dureza durante su mandato.

En respuesta a lo ocurrido, el director general de Centros Penales, Osiris Luna, convocó a varios medios de comunicación, incluido un equipo de AP, para inspeccionar la situación en tres centros penales de seguridad que albergan a pandilleros sometidos a confinamiento desde abril.

“Ahorita lo vamos a ir a constatar todos juntos todas las medidas expresadas por el señor presidente para mantener incomunicados a los reos, para mantener el orden, control y disciplina en todos los paneles de seguridad”, dijo Luna.

En abril, después de varios días de violencia callejera en los que murieron más de 60 personas, Bukele ordenó que los miembros de pandillas rivales fueran mezclados en celdas, ordenó la instalación de láminas metálicas para sellar celdas y evitar que los presos pudieran comunicarse con personas afuera y distribuyó fotografías de pandilleros en calzoncillos y obligados a sentarse en el suelo, a horcajadas, uno detrás del otro.

“Dejen de matar inmediatamente o los que pagarán las consecuencias serán ustedes mismos y sus homeboys. Están cerca de ustedes, de sus casas, de sus caletas, les quedan algunas horas”, dijo en un tuit en esos momentos.

Bukele se refirió a esas acciones el viernes señalando que las versiones de que estaba negociando con una pandilla eran absurdas, incluso vinculándolas a las declaraciones de preocupación por sus duras acciones expresadas por representantes de Naciones Unidas y de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

El presidente salvadoreño dijo que sus críticos habían inventado una “novela” con esa historia después de agotar otros ataques contra él. “Ahora, el Gobierno no es malo con los terroristas, sino bueno. Así que inventaron su novela: ¡hay una tregua!”, escribió.

Bukele ganó las elecciones en 2019 como candidato independiente de los dos partidos históricamente dominantes, aunque ascendió en las filas de uno de ellos. Durante su primer año en el cargo, ganó reconocimiento a medida que la notoriamente alta tasa de homicidios de El Salvador comenzó a caer.

En 2012, el gobierno del presidente Mauricio Funes llegó supuestamente a un acuerdo similar con las pandillas. En julio de este año, un tribunal ordenó arresto domiciliario para el general retirado David Munguía Payes, quien se había desempeñado como ministro de Defensa durante ese gobierno y que presuntamente participó en las negociaciones.

Funes, quien huyó a Nicaragua y recibió asilo allí, ha negado haber negociado con las pandillas.

El viernes, el fiscal general Melara dijo en un noticiero local: “Hay políticos y expolíticos procesados por negociaciones con pandillas, han surgido rumores que se está dando nuevamente esta situación y vamos a investigar. Nadie puede aprovechar de la institucionalidad para negociar con terroristas”.

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