República Digital - Indotel Anuncio

11 de abril del 2021

Política

Puigdemont llama al Estado a permitir la investidura de Jordi Sànchez por tener «intactos sus derechos» como diputado

El ex presidentCarles Puigdemont ha respaldado este sábado desde Berlín, donde tiene previsto residir hasta que la justicia alemana decida sobre su extradición a España, la investidura de Jordi Sànchez como presidente de la Generalitat, al tiempo que descartó la posibilidad de renunciar a su acta de diputado para desatascar la crisis y facilitar la formación de gobierno. En una rueda […]




El ex presidentCarles Puigdemont ha respaldado este sábado desde Berlín, donde tiene previsto residir hasta que la justicia alemana decida sobre su extradición a España, la investidura de Jordi Sànchez como presidente de la Generalitat, al tiempo que descartó la posibilidad de renunciar a su acta de diputado para desatascar la crisis y facilitar la formación de gobierno. En una rueda de prensa que se hizo multitudinaria por el tamaño de la sala y la presencia de los seguidores que lograron colarse para aplaudir al ex president y celebrar su liberación, Puigdemont destacó que el Estado español debe permitir la investidura de Sánchez, en prisión por un supuesto delito de rebelión, pues tiene sus derechos intactos. Igual que él, que sólo ha retirado su candidatura a la Generalitat "de forma provisional". Para Puigdemont, la reciente resolución de las Naciones Unidas, que recomienda a España garantizar los derechos políticos de Sànchez, avala sus posibilidades de asumir la investidura que propone Junts per Catalunya y que contaría con el apoyo parlamentario del grupo de ERC. "Hoy ya deberíamos tener Govern", ha señalado Puigdemont, para quien "la voluntad de los electores catalanes no puede desarrollarse por la interferencia continua del Estado". Las instituciones catalanas, según el president cesado, "viven hace meses una situación de ocupación e intervención inaceptable", propia de un Estado que no respeta los derechos internacionalmente reconocidos y "profundamente antieuropeo". Para apuntalar un discurso que dibuja a España como una dictadura, el ex president recalcó que los tres candidatos a la presidencia de la Generalitat que se barajaron tras las últimas elecciones en Cataluña han terminado en la cárcel. Insistió en la tesis de la persecución política que presuntamente ejerce desde hace años el Gobierno de Madrid contra los representantes legítimos de dos millones de personas. "Presos por nuestras ideas", reiteró Puigdemont atribuyéndose el mismo un estatuto que le negó Amistía Internacional y hasta la Audiencia territorial de Schleswig-Holstein que atiende en Alemania su caso. En su comparecencia ante los medios de comunicación, con gran presencia de prensa catalana, desarollada fundamentalmente en catalán y repleta de mensajes a su audiencia, Puigdemont, que se resiste a pasar al olvido, se presentó como un defensor de la democracia, un libertador, un verdadero demócrata, un europeo y un hombre de diálogo. Esa fue la palabra que más veces pronunció en catalán, castellano e inglés: diálogo, "el diálogo que hemos pedido sin ser escuchados desde hace muchos años" y "un cambio de estrategia del Gobierno y la Justicia española". "Se ha de hacer entender a las autoridades españoles que este conflicto necesita una vía política, una nueva oportunidad para el diálogo", dijo el líder soberanista, que apeló a que una organización internacional "medie" porque "los catalanes quieren negociar". Es decir, insistió en la internacionalización de su causa desde un país cuyas autoridades se han mantenido al margen porque entienden que se trata de un conflicto interno español que debe ser abordado en el marco de la legalidad española. Puigdemont evitó, por razones, obvias, valorar la solidaridad del Gobierno alemán con el español. "No estoy aquí para opinar sobre los asuntos de este país", dijo el ex president. El Ejecutivo de la canciller Angela Merkel tiene sin embargo una oveja descarriada. Se trata de la nueva ministra de Justicia, la socialdemócrata Katarina Barley, quien ajena a la separación de poderes y aun cuando se trata de un procedimiento en curso, alabó la decisión de la Audiencia de Schleswig-Holstein de negar la extradición de Puigdemont por el delito de rebelión y aventuró que lo mismo sucederá con el de malversación. "Entonces Puigdemont será un hombre libre en un país libre, es decir, en la República Federal alemana", zanjó la ministra en declaraciones al Süddeutsche Zeitung. El Gobierno español no ha ocultado su malestar por esas declaraciones, que han sido calificadas por el ministro de Exteriores, Alfonso Dastis, de "muy desafortunadas" y sobre las que Barley, novata en las tareas de gobierno, deberá recapacitar y matizar. Puigdemont, como ya ha dicho en otras ocasiones, sostuvo que "la independencia no es la única solución posible a la cuestión catalán. "Es nuestra propuesta pero puede haber otras" declaró el ex president, puesto ayer en libertad bajo fianza de 75.000 euros por la tribunal regional de Schleswig-Holstein. "¿España tiene un proyecto para Cataluña? Nos gustaría escucharla y discutirla, estamos dispuestos a escuchar", dijo Puigdemont y afirmó que "lo que está claro es que más de lo mismo no funciona". El líder secesionista, que deberá presentarse una vez a la semana ante la policía de Berlín, contó con el apoyo de medio centenar de seguidores con reclamos a la puerta del lugar elegido para la rueda de prensa, en el corazón del barrio turco, en el distrito de Kreutzberg, y una delegación llegada expresamente desde Barcelona. Entre ellos figuran los diputados de ERCGerard Gómez del MoralAdriana DelgadoAnna Caula y Ernest Maragall asistieron al encuentro con Puigdemont al que también fue un delegación más numerosa de diputados de JxCat. "Hemos venido a celebrar la liberación de nuestro presidente", y a "pedir la liberación de todos los presos y víctimas de la represión de España", explicó el veterano Maragall en los corrillos. Puigdemont carece por el momento de agenda "dado que nadie había contado con esta situación", dijo, si bien su prioridad es recobrar cierta normalidad en su vida tras diez días en prisión preventiva en Neumüster que "me han servido para fortalecer aún mas mis convicciones", cantó el ex president, que fue despedido con aplausos de quienes ya le ven como una especie de Nelson Mandela. Una vez concluya el proceso de extradición en marcha en Alemania y si le resulta favorable, Puigdemont dijo que su intención es volver a instalarse en Bélgica para formar el gobierno de la república en el exilio.

Noticias destacadas