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24 de junio del 2021

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Punta Cana: en riesgos de perder playas por afán de construcciones hoteleras

En las costas de Punta Cana, un destino turístico en la República Dominicana, de reconocimiento mundial, que aumentó en más de 21,000 el número de habitaciones hoteleras desde 2001, está perdiendo metros de playa por un proceso erosivo que se atribuye al cambio climático y a construcciones levantadas sin respeto al medioambiente. Esto representa una […]

Perdida de playas en Punta cana



En las costas de Punta Cana, un destino turístico en la República Dominicana, de reconocimiento mundial, que aumentó en más de 21,000 el número de habitaciones hoteleras desde 2001, está perdiendo metros de playa por un proceso erosivo que se atribuye al cambio climático y a construcciones levantadas sin respeto al medioambiente.

Esto representa una amenaza para la industria turística, la cual se ha convertido en un soporte de gran importancia para la economía local, siendo definida por el ministro de Turismo, Francisco Javier García, como “la gallina de los huevos de oro”. Solo el sector de hoteles, bares y restaurantes representó el 7.9 % del Producto Interno Bruto (PIB) dominicano en 2017.

Aprovechando el enorme ancho de las playas, se quiso construir hoteles lo más cerca posible del mar turquesa en el que se refleja el cálido sol del Caribe. Esto generó que se fueran las dunas bajo muchas construcciones, edificaciones o caminos, observó Nina Lysenko, directora de Conservación y Manejo de Recursos Costeros y Marinos del Ministerio de Medio Ambiente.

También se alteró el manglar, un ecosistema que funge como una barrera o muralla natural contra fuertes vientos y olas producidas por huracanes o tsunamis. Ejerce una función vital en la protección de las costas contra la erosión causada por el viento o las olas.

El rápido crecimiento de la industria motivó la instalación de infraestructuras informales, proyectos inmobiliarios y negocios particulares. Al 2017, Punta Cana acogía más de 85 establecimientos de alojamiento turístico que superaban las 39,500 habitaciones, concentrando el 51 % de las habitaciones hoteleras del país, según una base de datos de la Asonahores. Y la proyección es que aumentarán al cierre de 2018, por la construcción de más proyectos.

Solo en 2017, este destino, que ofrece un turismo mayormente costero, tuvo una tasa promedio de ocupación de 82.8. Es una base vital para la industria turística local que, a nivel general, el Banco Central calculó que dejó ese año ingresos superiores a los US$7,000 millones.

Asimismo, el sector del turismo registró una inversión extranjera directa (IED) acumulada, desde 2013 al tercer trimestre de 2016, de US$1,827 millones, para el 22 % de la IED total en ese periodo, reporta el estudio de ASONAHORES.

Las playas del tramo Uvero Alto-Juanillo presentan cambios morfológicos, como erosión y acreción, para el periodo 1947-2012. Las causas las atribuyen a las marejadas de huracanes, frentes fríos, infraestructuras y la capacidad de carga.

Los análisis que hicieron tomando informaciones e imágenes desde 1947 que arrojaron el desarrollo de las infraestructuras que  se iniciaron más de lleno para la década de 1980. Es a partir del 2000 que la zona tuvo un incremento por año, y algunas playas ya han “agotado la capacidad de carga”. Para 2011, se verificó que aumentó el proceso erosivo.

Las carreteras o accesos próximos o sobre las dunas rompen el patrón de la vegetación y generan vías de desagües o drenajes hacia la zona de playa, provocando pérdida de arena por escorrentías.

Efectos concretos del cambio climático como el aumento en el nivel del mar y en las lluvias así como huracanes de mayor intensidad y la erosión costera son ya una realidad que está causando estragos en el Caribe, perjudicando la vida social y económica de las islas.

Los devastadores huracanes de 2017, Irma y María, exacerbaron los problemas en las islas más afectadas dejando al descubierto la fragilidad de sus infraestructuras y la negligencia de gobiernos que no tomaron medidas para proteger a sus poblaciones. Estos eventos causaron sobre US$175,000 millones en daños y pérdidas en Puerto Rico, BVI, USVI, Dominica, Antigua y Barbuda, y San Martín. Además provocaron la salida de más de 275,000 de sus ciudadanos por razones económicas y de seguridad.

Para el paso de Irma, el Gobierno dominicano estimó que el 75 % de las habitaciones hoteleras de Punta Cana estaban ocupadas. Por María, se informó de la evacuación de 5,000 turistas.

 

Fuente: Diario Libre

 

 

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