Salud

¡Cuarentena!, clama al desgañote el ministro Sánchez Cárdenas

Ignacio Nova.


Jueves, 26 de Marzo de 2020

Ignacio Nova.
ignnova1@yahoo.com.

Como pocas veces antes, sobre el país se cierne la amenaza a la salud colectiva derivada de la expansión mundial del Coronavirus de Wuhan, cuyos efectos mortales y socio-económicamente devastadores pululan por doquier en el trágico y macabro aquelarre en que hoy danza, triunfal, la muerte.

Saldo trágico pagado por los de edad avanzada y con condiciones debilitantes, como si se satisficiera, por vía epidemiológica, la demanda de los aseguradores de riesgos de salud mundiales que los gobiernos se resistieron a satisfacer: abandonar a los viejos.

Consecuencia sobre el mundo y los países pobres de la irresponsabilidad del gobierno chino de callar, por mes y medio, la existencia del nuevo virus, periodo durante el cual centenares de viajeros salieron de Wuhan a infectar en todas direcciones.

¿El resultado? 440,697 casos confirmados y 19,757 muertes, hasta el 25 de marzo, a las 02:52 am.

A los dos meses de ser declarado en China, arribó a nuestro país, echando por tierra los planes nacionales ante el imperativo de atender el huracán epidemiológico que nos golpearía como a las otras naciones.

En reacción y con igual fuerza, otro manto protector empezó a tejerse y se hila mediante las acciones de variopintos actores sociales, religiosos, económicos y políticos, unidos en un concierto de voluntades que apoyan y claman “¡Ciudadanía, cumplid las orientaciones de las autoridades!”.

Contrariando la tradición de vivir como “chivos sin ley”, es momento contener la expansión del Covid-19: incorporando a nuestros hábitos las medidas preventivas: cuarentena (permanecer en los hogares), higiene extrema y, ante la aparición de síntomas, buscar ayuda médica.

Hasta ayer, el Covid-19 había matado a 10 dominicanos e infectado a 392.

En la primera fila de esta batalla ha estado el Ministerio de Salud, con mayor determinación y empeño que apoyo del ciudadano de ingresos medios y bajos.

No existe medida ni procedimiento, aplicables a la actual coyuntura de salud según las directrices de los organismos internacionales y los centros de investigación mundiales, que Salud Pública no haya promovido e implementado.

Lo ha hecho en poco tiempo y de forma terminante. Sin embargo, el país debe superar las hipocresías y, también, la politiquería en medio de esta danza macabra.

En todas las naciones, incluso desarrolladas, la fortaleza de los escudos epidemiológicos y de los sistemas de salud están siendo puestos a prueba.

No hay salud colectiva sin la participación ciudadana, ha dicho salud Pública. Es la gente, finalmente, quien hace efectivo o echa al río del fracaso los cordones sanitarios. A falta de respeto ciudadano a las normas de seguridad impuestas, las autoridades recurren al ejercicio de la represión exclusiva derivada de su calidad de gobierno del Estado.

Es penoso, desde el punto de vista cultural, ciudadano y de la civilidad, que Salud Pública deba advertir que el recurso ante la desobediencia epidemiológica será la fuerza militar.

Advertencia que debemos escuchar y apoyar.

¡Observad las medidas preventivas ante el Covid-19!, clama, al desgañote, el ministro Sánchez Cárdenas.

¡Respetemos la cuarentena!